Ana Botín: “Nosotros pagamos el 30% en impuestos, ¿cuánto pagan las tecnológicas?”

La presidenta de Santander ha pedido a los reguladores que apliquen las mismas normas a los nuevos jugadores que realizan la misma actividad que los bancos

La presidenta de Santander, Ana Botín.
La presidenta de Santander, Ana Botín.

Ana Botín ha reclamado una competencia justa con los nuevos jugadores digitales que entran a ofrecer servicios financieros y no están sujetos a la misma regulación que los bancos. Durante su participación en una mesa redonda organizada por el Banco de España para debatir sobre los retos del negocio bancario, la presidenta de Santander ha defendido que para la misma actividad se deben aplicar "las mismas reglas". "No le tenemos miedo a la competencia, pero tiene que ser justa", ha valorado.

Botín viene defendiendo y liderando en los últimos años las reclamaciones del sector bancario para que se apliquen las mismas reglas a las conocidas como 'BigTech', que en muchas ocasiones se ven beneficiadas a nivel regulatorio y fiscal por unas normas más laxas que los bancos.  Por ello, Botín también ha defendido el esfuerzo de las entidades financieras, y en concreto de Santander, que en el último año abonó a nivel global 4.894 millones de euros en impuesto de sociedades, lo que supone una tasa del 33% sobre el beneficio.

"De la misma forma que regulamos los servicios públicos y las empresas sistémicas, necesitamos regular la economía digital correctamente. En el último año, nosotros (Santander) pagamos más de 5.000 millones en impuestos, más del 30% de la tasa impositiva a nivel global, ¿cuánto pagan las grandes tecnológicas?", se preguntó.

Y es que, la manera de operar las tecnológicas viene provocando quebraderos de cabeza entre compañías de otros sectores y reguladores europeos. Habitualmente establecen una sede social en países como Irlanda u Holanda, donde el tratamiento fiscal es más favorable y desde ahí crean filiales en el resto de países donde les interesa operar. De este modo, las filiales simplemente tributan por servicios de intermediación o marketing, mientras que el grueso de las ventas se queda en la matriz y se reduce notablemente la factura con Hacienda. Para ello han surgido iniciativas como la 'tasa Google' en España, que pretenden gravar las operaciones de estas compañías en los países donde tienen actividad.

En ese sentido, Botín hizo referencia al pacto de la OCDE para que las tecnológicas paguen impuestos no solo donde radican su sede social, sino en los países que generan sus ingresos. "La discusión sobre un impuesto mínimo del 15% está bien y estoy satisfecha de que en Europa y en EE UU se intente promover una mejor competencia y transparencia", ha aplaudido.

Además, las grandes tecnológicas, que han entrado sobre todo en el negocio de servicios de pago (uno de los que tiene más altas tasas de rentabilidad) se ven beneficiados por la normativa de datos abiertos PSD2, por la cual pueden acceder a los datos de los clientes bancarios para realizar ofertas en base a su perfil, pero no están obligadas a compartir los datos de sus clientes con los bancos. "Los pagos y los datos son dos caras de la misma moneda. Si tuviéramos acceso a los datos de los grandes proveedores de tecnología, también podríamos ofrecer créditos más baratos a los clientes", ha apostillado la presidenta de Santander.

Normas
Entra en El País para participar