Bruselas "responderá con medidas" si se anula el protocolo para Irlanda del Norte

Londres propone crear un "corredor verde" para que los bienes de Gran Bretaña destinados solo para consumo en Irlanda del Norte estén exentos de los controles aduaneros

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, este martes.
El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, este martes. REUTERS

El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para Relaciones Interinstitucionales, Maros Sefcovic, ha advertido este martes de que si el Reino Unido sigue adelante con un proyecto de ley para anular aspectos del protocolo para Irlanda del Norte negociado como parte del Brexit, la Unión Europea (UE) tendrá que responder "con todas las medidas a su disposición".

"Si el Reino Unido decide seguir adelante con un proyecto de ley que deshabilite elementos constitutivos del protocolo, como anunció hoy el gobierno del Reino Unido, la UE deberá responder con todas las medidas a su disposición", señaló el político en un comunicado.

Sefcovic se pronunció en ese sentido después de que el Gobierno del Reino Unido anunciara este martes que está dispuesto a romper unilateralmente el Protocolo para Irlanda del Norte si la Unión Europea (UE) no accede a sus demandas para modificarlo durante las negociaciones en curso.

La ministra británica de Exteriores, Liz Truss, anunció en el Parlamento que el Ejecutivo conservador tramitará "en las próximas semanas" un proyecto de ley que introduciría en la provincia británica un sistema alternativo al que contempla dicho protocolo, lo que tendría el efecto de anular parte de lo acordado en 2020 con Bruselas.

En medio de críticas a su planteamiento dentro y fuera del Reino Unido, Truss aseguró que quiere seguir negociando con la UE, ya que prefiere "una solución pactada".

La alternativa de Londres al protocolo

Entre otras cosas, el protocolo para Irlanda del Norte establece controles sobre las mercancías que entran en la provincia británica procedentes de Gran Bretaña, a fin de evitar erigir una frontera terrestre con la República de Irlanda, lo que vulneraría el acuerdo de paz de 1998.

Sin embargo, su aplicación, que ni siquiera se ha completado, ha causado fricción comercial y tensiones sobre el terreno y es rechazada por el Partido Democrático Unionista (DUP), segunda fuerza política norirlandesa, lo que impide la formación de un Gobierno autonómico de poder compartido.

Truss adujo hoy que el proyecto de ley que propone -una especie de Protocolo alternativo- no quebrantaría la legislación internacional, debido a que su objetivo sería "proteger" el acuerdo del Viernes Santo, que actualmente, dijo, está "bajo presión" y que prima sobre el texto británico-comunitario.

La ley, explicó, creará un "corredor verde" para que los bienes de Gran Bretaña destinados solo para consumo en Irlanda del Norte estén exentos de los controles aduaneros que han de aplicarse a los que pasan a Irlanda -"corredor rojo"-, que pertenece al mercado único europeo.

Este sistema, apoyado por una tecnología de acceso a datos de movimiento de productos a tiempo real, permitiría "reducir la carga sobre el comercio este-oeste y garantizar que el pueblo de Irlanda del Norte tiene los mismos beneficios que el de Gran Bretaña", dijo la ministra.

Truss precisó que se conservarían las disposiciones del Protocolo que "funcionan", como "el área común de viaje, el mercado único de electricidad y la cooperación Norte-Sur", pero se corregirían las que no: "el movimiento de mercancías y su regulación, el IVA, la gestión de los subsidios estatales y la gobernanza", en alusión a la jurisdicción, rechazada por Londres, del Tribunal de Justicia europeo.

Normas
Entra en El País para participar