A los banqueros de la OPV de Arm les costará vender crecimiento

La valoración objetivo de SoftBank, dueño del diseñador de chips, choca con las previsiones del sector

Logos de Arm y SoftBank.
Logos de Arm y SoftBank. reuters

Los inversores en tecnología quieren crecimiento. Eso es una oportunidad y un dolor de cabeza para los banqueros que esperan dirigir la oferta pública de venta del diseñador de chips Arm, que su propietario SoftBank quiere completar para marzo de 2023. Los asesores tienen mucho material con el que trabajar, pero no el suficiente para justificar el precio esperado por el jefe de SoftBank, Masayoshi Son: 60.000 millones de dólares.

 

Son ha optado por sacar a Bolsa la compañía británica, que licencia diseños de chips a empresas como Qualcomm, después de que los reguladores echaran por tierra una venta a Nvidia. El viernes, Arm dijo que había sustituido al director de su joint venture china, resolviendo un problema de gobernanza de larga duración y despejando el camino para la salida a Bolsa. Goldman Sachs, Barclays, JP Morgan y Mizuho Financial ayudaron este mes a concertar un préstamo de margen contra las acciones de Arm de SoftBank, lo que les convierte en probables candidatos para coordinar una OPV.

Su trabajo consiste en convencer a los inversores de que los ingresos de Arm se dispararán. Es un reto, ya que su línea superior creció a una mísera tasa anual compuesta del 4%, en dólares, entre 2016 y marzo de 2021, en parte debido a su dependencia del saturado mercado de los teléfonos inteligentes.

Por supuesto, Arm creció un 26% más rápido en el año fiscal hasta marzo, según las previsiones de SoftBank. El auge de las redes móviles 5G incrementó los envíos de semiconductores basados en Arm. También ayuda el hecho de que Apple esté usando la firma para diseñar los chips de su nuevo Mac.

El próximo capítulo podría consistir en vender diseños de chips para centros de datos de computación en la nube. Nvidia quería adquirir Arm por esa misma razón. Mientras, el negocio de la nube de Amazon ha empezado a utilizar los diseños del grupo británico. La firma de investigación IDC estima que Arm podría aumentar su cuota de mercado de centros de datos hasta el 10% en 2026, desde el 3% de 2021. Los vehículos eléctricos y autónomos también impulsarán Arm, según Son.

Pero el multimillonario japonés ya se ha equivocado otras veces. Cuando compró Arm en 2016, pregonó la tendencia del internet de las cosas, que resultó ser tremendamente optimista. Un importante programa de inversiones bajo la propiedad de SoftBank ha hecho que el margen de ebitda ajustado caiga al 36%, desde cerca del 50% en 2016.

Y Arm tendría que crecer a un ritmo asombroso para alcanzar la valoración objetivo de Son. Sus pares Nvidia, Advanced Micro Devices, Intel y Rambus cotizan de media a 5,6 veces las ventas de 2024, incluida la deuda. Para justificar un valor de 60.000 millones, usando el mismo múltiplo, Arm tiene que estar en camino de lograr 11.000 millones de ventas en 2024, lo que equivale a un crecimiento anual compuesto del 41%. Eso parece improbable: el gigante de los chips ASML advirtió de una desa­celeración de la industria durante dos años relacionada con problemas en la cadena de suministro. Los banqueros que se preparan para redactar el folleto de la OPV de Arm tienen mucho trabajo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías