Energía

Empresas europeas buscan vías para prevenir un embargo de gas ruso

La decisión de cortar el gas a Polonia y Bulgaria abre grietas en la UE

Logo del operador ruso Uniper en Duesseldorf, Alemania
Logo del operador ruso Uniper en Duesseldorf, Alemania REUTERS

La decisión rusa de cerrar el grifo del gas a Polonia y Bulgaria por, supuestamente, no cumplir con el decreto gubernamental que obliga a pagar en rublos está provocando una tormenta en el mercado energético europeo. Varias empresas energéticas europeas, fundamentalmente de Alemania, Austria e Italia, estarían preparándose para cumplir con el nuevo sistema de pago, según ha adelantado el diario Financial Times citando fuentes cercanas al sector. De hecho, según Reuters hasta cinco operadores de menor tamaño estarían ya operando en rublos, mientras los grandes están aún a la espera.

La información ha mitigado la presión alcista sobre el precio del gas, que hoy ha bajado hasta un 7,1%, después de una sesión de fuerte volatilidad el miércoles, cuando los precios llegaron a subir un 24% ante el temor a un embargo a mayor escala. Rusia es el principal suministrador de la UE, cubriendo en torno al 40% de las importaciones del bloque.

De todos modos, la decisión de cortar el gas a Bulgaria y Polonia supone una amenaza para la unidad de acción europea, en la medida en que empresas de terceros países sí tienen aún acceso. La ministra polaca de Clima y Medio Ambiente, Anna Moskwa, dijo que "lo que hace falta son sanciones totales sobre el gas, eso resolvería el problema con Gazprom, el problema es seguir las sanciones al 100%. Contamos con que haya consecuencias para estos países (que pagan en rublos) y que, como resultado, dejen de pagar en rublos".

La Comisión Europea, mientras, está intentando mantener el bloque unido y marcar los límites en difuso terreno que ha planteado Gazprom, la gasista pública rusa. El sistema propuesto por Moscú prevé el uso de cuentas en Gazprombank, que convertiría en rublos los pagos realizados en euros o dólares. Ello ofrece un margen de maniobra: la Comisión Europea dijo la semana pasada que si los compradores de gas ruso confirman que el pago se había completado cuando depositan los euros en el banco, en lugar de hacerlo más tarde cuando los euros se convierten a rublos, ese mecanismo no infringiría las sanciones, siempre y cuando el gas se considere pagado al cerrar la transferencia en euros. Pero el decreto ruso establece que la liquidación debe hacerse en rublos.

Con todo, esta semana la presidenta Ursula von der Leyen ha calificado de chantaje el corte de gas ruso. Este jueves ha añadido que la apertura de cuentas en Gazprombank denominadas en rublos sí sería una ruptura de las sanciones. Rusia, por su parte, ha señalado que los pagos correspondientes a las entregas de gas posteriores al decreto deberán hacerse mediante su sistema, y fuentes del sector han apuntado a Reuters el  20  de mayo como fecha clave para la validación de esos pagos.

El primer ministro alemán, Olaf Scholz, ha asegurado que la pelota está en el tejado de Putin. Alemania precisa del gas ruso tanto como Rusia precisa del dinero alemán, a pesar del sangriento conflicto en Ucrania. Una dependencia que está abriendo una de las mayores grietas en la unidad europea ante la guerra.

La mayor compradora de gas ruso, la alemana Uniper, ha dicho que considera que puede seguir  comprando gas sin contravenir el mecanismo sancionador de la UE. Uniper transferirá los pagos del gas a un banco ruso y ya no a un banco europeo, dijo la compañía eléctrica alemana al periódico Rheinische Post. "El plan es hacer nuestros pagos en euros a una cuenta en Rusia", dijo un portavoz de Uniper, según recoge Reuters. Eni estaría planteándose la apertura de cuentas en rublos, sin haber tomado aún una decisión dado que el próximo pago no llega hasta finales de mayo. Por su parte, el grupo austriaco OMV también se está preparando para abrir cuentas en rublos en el banco Gazprombank en Suiza, según el Financial Times.

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