La estrategia occidental: debilitar a Putin para que acepte un acuerdo razonable

La diplomacia de Europa y Estados Unidos intenta sumar a los países emergentes que comercian que invierten en Rusia y comercian con Moscú

Las sanciones económicas impuestas sobre Rusia por EEUU, la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá, Japón, Corea del Sur y Australia están causando estragos. Según la lista actualizada de la universidad de Yale, más de 750 multinacionales han suspendido total o parcialmente sus actividades en Rusia. El FMI en su último informe de perspectivas de abril pronosticó que en 2022 el PIB de Rusia se contraerá un 8,5% y el de Ucrania un 35%. Asimismo, prevé una inflación del 7,7% en EEUU y 5,3% en la eurozona.

La suma de las barreras en las cadenas de producción y la menor exportación de hidrocarburos, metales y cereales por parte de Rusia y de trigo y maíz por parte de Ucrania fomenta la inflación. La Reserva Federal quizás deberá subir tipos en seis ocasiones en 2022. No se puede descartar una recesión en EEUU. La congelación de las reservas en divisas del fondo soberano ruso y de sus bancos en países occidentales ha asfixiado a su sector financiero. Los bancos rusos no pueden financiarse ni emitir deuda. Rusia ya ha sido incapaz de cumplir pagos en dólares a sus acreedores de bonos y una suspensión de pagos es posible. Vladimir Putin exige a los compradores europeos de gas natural que le paguen en rublos para frenar la depreciación de su moneda.

Las sanciones no han paralizado la economía rusa porque China, India, Brasil, Indonesia, Irán, Indonesia y Turquía siguen adquiriendo hidrocarburos, metales y materias primas agrícolas de Moscú. La aplicación de controles sobre el intercambio de rublos por dólares y el rechazo de las mencionadas economías a sumarse a la coalición occidental ha permitido una recuperación del rublo. Llegó a valer menos de un centavo de dólar. Ahora equivale a 37 centavos. La diplomacia occidental intenta sumar a los emergentes. Se avisa a China de que se le aplicarán sanciones si desafía las prohibiciones de venta de productos tecnológicos a Rusia. EEUU podría suspender el acuerdo mediante el cual proporciona la tecnología nuclear civil más avanzada a la India. Pero es improbable que los emergentes reduzcan sustancialmente sus inversiones y comercio con Rusia.

La UE abona a Rusia 880 millones de dólares diarios para comprar su gas natural. Bruselas quiere aportaciones mayores de suministradores actuales (Noruega, Qatar, Argelia, EEUU, Australia), la incorporación de nuevos (Emiratos Árabes Unidos) y un aumento exponencial de la importación de gas natural licuado (GNL) de EEUU. En marzo, el presidente Joe Biden se comprometió a exportar 15.000 millones de metros cúbicos (bcm) de GNL a la UE en 2022. EEUU es el primer productor mundial de petróleo y gas natural. Asimismo, es el primer exportador de GNL. En 2021, el 24% del GNL de EEUU fue destinado a la UE (22.000 bcm). Con una producción total de 96.900 bcm de gas natural diario, sus siete plantas pueden licuar 12.700 bcm diarios para transporte marítimo.

Al ser los precios más altos en Europa que Asia, a Washington le sale más rentable reducir la dependencia europea de Rusia. Pero ni EEUU ni la UE cuentan con capacidad adicional. En 2021, Rusia exportó 155.000 bcm a la UE. Putin intenta dividir energéticamente a la UE con un corte de suministro a Polonia y Bulgaria por su negativa a pagar en rublos. Alemania está construyendo su primera planta de regasificación. La empresa de gas de Polonia (PGNiG) asegura se mantendrá el suministro mediante dos conexiones con el gasoducto Yamal desde Alemania, 2.500 bcm anuales de Lituania y otros 1.500 bcm de la República Checa.

La UE ha vetado la inversión en el sector energético ruso y prohibido la importación de su carbón. Alemania y los países de Europa central y oriental con más consumo de gas ruso racionarán la energía si es necesario. Diversos países han entregado armamento más ofensivo a Ucrania. Permite limitar los avances de las fuerzas rusas, pero es insuficiente para derrotarlas. Putin anunciará sus éxitos en Ucrania el 9 de mayo, aniversario de la victoria sobre el nazismo. Quiere controlar un corredor entre el Donbás y Crimea. La captura de Mariúpol sería decisiva. Ucrania perdería la mayor parte de su costa en el mar Negro.

Los analistas coinciden en que Putin no dispone de suficientes efectivos para ocupar de manera permanente las principales ciudades y territorio en Ucrania oriental y meridional. Occidente debe exigir a los titanes tecnológicos que transmitan contenido, imágenes y vídeos de la destrucción indiscriminada de ciudades ucranianas y los crímenes de guerra. La capitalización bursátil conjunta de Apple (2,5 billones), Microsoft (2 billones), Amazon (1,4 billones), Alphabet (1,4 billones), Facebook (508.000 millones), Netflix (88.000 millones) y Twitter (38.000 millones) asciende a 7,8 billones. Únicamente EEUU y China tienen un PIB superior a dicha cifra. El de Rusia (1,8 billones) es inferior a la capitalización bursátil de Microsoft.

Las tecnológicas occidentales ya han abandonado Rusia. Los vídeos de Telegram, Tik Tok y contenido de otras tecnológicas son fácilmente traducidos por parte de la población rusa. Aunque la ofensiva económica, militar y mediática de Occidente debilita a Rusia, provoca víctimas y una proyección de 8,3 millones de refugiados ucranianos a finales de año. También empobrecen las clases vulnerables de países ricos, emergentes y pobres. Por ello, esta estrategia debe ser un medio para obligar a Putin a aceptar un acuerdo razonable.

La población de Crimea quiere pertenecer a Rusia. Si abandona el resto de Ucrania, se levantarían gradualmente las sanciones. La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) proporcionaría la garantía de seguridad que exige Kiev. Las 60.000 tropas del Eurocuerpo y 5.000 de la fuerza de reacción rápida de la UE serían una garantía mucho más aceptable para Putin que una de la OTAN.

 Alexandre Muns es Profesor de EAE Business School