¿Por qué volver a interesarse por el sector del ‘food delivery’?

Pese a las caídas de entre el 50% y el 60% en la cotización el último año, en algunas empresas siguen registrándose crecimientos de dos dígitos

Uber Eats, Deliveroo, Just Eat... y otras tantas marcas que ahora forman parte de la vida cotidiana de los consumidores. Se puede considerar que la demanda se ha establecido y que estas empresas responden a las nuevas tendencias de consumo. Y, sin embargo, el sector se ha visto muy afectado en el mercado de valores durante los últimos nueve meses. Por eso, tras unas caídas de entre el 50% y el 60% en su cotización bursátil del último año, ya es hora de volver a interesarse en este sector.

Es cierto que el sector ha acumulado dificultades en los últimos tiempos, lo cual ha contribuido a consolidar las preocupaciones de los inversores ya existentes sobre el sector tecnológico de forma más general. En primer lugar, hemos visto valoraciones muy elevadas después del confinamiento, cuando la demanda de pedidos de restauración se había disparado, literalmente. Para satisfacer esta creciente demanda, los agentes del sector han tenido que invertir masivamente a corto plazo, lo que ha provocado una fuerte caída de su rentabilidad y no ha permitido que estas compañías publicaran un margen operativo positivo en 2021.

Esto también ha contribuido al aumento de los pasivos de deuda en el balance. También se reprocha al sector la falta de barreras de entrada lo suficientemente altas y la elevada competencia en la mayoría de los mercados desarrollados. El mercado se está impacientando, al igual que el regulador, tanto en relación a los márgenes cargados a los restauradores como al plan de empleo de los repartidores, lo cual no arregla las cosas... En resumen, todo lo que al mercado le encanta odiar.

Así pues, las valoraciones bursátiles de las compañías cotizadas del sector han pasado de más de 1,5 veces el volumen de negocios hace un año a menos de 0,2/0,3 veces en la actualidad (para Delivery Hero o Just Eat Takeaway, por ejemplo). Por supuesto que esta fuerte corrección nos ha llamado la atención y, tras analizarla, es sensato un reposicionamiento en este sector. Por ejemplo, si después de haber invertido en Delivery Hero dos veces, en 2018 y 2019, ahora se consideraría que muchos de los riesgos potenciales que afectaban al sector a principios de 2021 ya han quedado atrás.

Observamos que, a pesar del fin de los confinamientos y de periodos más largos de regreso al trabajo, las empresas del sector siguen reportando un crecimiento de dos dígitos en su facturación. El confinamiento no ha hecho más que acelerar una tendencia subyacente y el mercado continuará madurando. Las cohortes de consumidores ganados durante el confinamiento están aumentando los pedidos recurrentes.

Cada vez resulta más difícil que un nuevo participante pueda desalojar a los competidores nº 1 y nº 2. Así, con 3.000 millones de pedidos entregados en 2021, Delivery Hero es uno de los líderes mundiales del sector (sin contar China). En Corea del Sur, uno de los mercados más grandes del grupo, cuenta con el doble de clientes activos que su competidor más cercano.

En este contexto, es legítimo plantearse qué pasará con las múltiples participaciones cruzadas dentro del sector. No parece absurdo pensar que en un futuro próximo podría producirse una concentración de agentes en este segmento, mediante adquisiciones.

Aparte de eso, a largo plazo estos agentes –con un ADN muy ágil y capaces de innovar rápidamente–, pueden llegar mucho más lejos y quedarse con una parte mucho mayor del ecosistema de la restauración en sentido amplio, y también potencialmente del pago, del ocio... Por no hablar de la cantidad de datos sobre nuestros hábitos de consumo alimentario que circulan por sus plataformas y que, de momento, están muy poco monetizados.

Para reposicionarse en este sector, que sigue en profundo cambio y cuyos límites legales, competitivos y operativos aún están en gran medida por definir, hay que reinvertir gradualmente a través de obligaciones convertibles emitidas por estos agentes; principalmente, Just Eat Takeaway o Delivery Hero.

En mi opinión, Just Eat tiene la ventaja de contar con un balance relativamente saneado, con 1.300 millones de euros de activos líquidos en el balance al final de diciembre de 2021 y su participación en iFood. Por su parte, Delivery Hero cuenta con un balance ciertamente más endeudado, pero también tiene una cartera de participaciones valorada en 2.100 millones de euros al final de diciembre de 2021 y es el agente con cotización de mayor tamaño (al margen de China) con posición de liderazgo en sus mercados, que representa más del 90% de su volumen de negocios.

Estos instrumentos, que tienen la ventaja de presentar características híbridas, permiten beneficiarse de un potencial repunte de la acción, a la vez que ofrecen el rendimiento de los bonos. Por ejemplo, la obligación convertible Just Eat Takeaway 1,25% abril de 2026 actualmente ofrece más del 5% de rendimiento al vencimiento y una sensibilidad del 16% al alza de la acción, mientras que el bono convertible Delivery Hero 0,25% 2024 ofrece más del 4% de rendimiento al vencimiento para una sensibilidad de más del 27% a la renta variable.

Anne-Claire Daussun es Gestora de renta fija de Amiral Gestion