Valor a examen

Telefónica suelta lastre para avanzar en su remontada

Es una de las ganadoras del año gracias a la consolidación del sector, la recuperación del real brasileño, las buenas expectativas en Latinoamérica por las materias primas y el crecimiento del negocio en Alemania y el Reino Unido.

Sede de Telefónica en el barrio madrileño de Las Tablas.
Sede de Telefónica en el barrio madrileño de Las Tablas.

Telefónica coge impulso. La teleco se ha colocado entre las primeras posiciones del Ibex en ganancias en lo que va de año (25,6%), superando el resultado de 2021 (19%). Aunque no ha logrado aún recuperar los niveles previos al inicio de la pandemia, ha ganado casi el 100% desde los mínimos de 2020. El aumento en el volumen de negociación es un sólido reflejo de esta remontada y es especialmente significativo el avance registrado en marzo: 19.556 millones de títulos negociados de media diaria, un 8% más que la de 2021.

El valor acumula además un alza del 25% desde el pasado 8 de marzo, cuando se conocieron las conversaciones entre Orange y MásMóvil para una fusión en España. La noticia espoleó a Telefónica y al sector de telecomunicaciones europeo, que suma el 18% desde entonces. “La posible consolidación de marcas podría reducir en el tiempo la fuerte competitividad, siendo Telefónica un beneficiario indirecto”, explica Bank of America. Juan Peña, de GVC Gaesco, añade que puede significar “el inicio de la recuperación de márgenes de la española”.

Bank of America, que ha elevado el precio objetivo a 6,30 euros (uno de los más altos del mercado y que implica una revalorización del 30%), considera que los “vientos en contra de los últimos años” están desapareciendo. Uno de los factores más relevantes es el rebote del real brasileño frente al euro (sobre el 20% en 2022). “La rápida apreciación de la divisa debería favorecer el crecimiento a lo largo de 2022”, comenta.

Telefónica ganó 8.137 millones en 2021, cinco veces más, principalmente por la venta de activos, como las torres de Telxius a American Tower, y la fusión de O2 y Virgin Media en el Reino Unido. Para este ejercicio, la empresa prevé un crecimiento moderado; de un “dígito bajo”.

El conflicto en Ucrania es indirectamente otro punto a favor para Telefónica. “La guerra establece un nuevo orden mundial de las materias primas, beneficiando las exportaciones de Latinoamérica [y su economía]”, dice BofA. Casi el 40% de las ventas de Telefónica proceden de la región, y el 17,6% de Brasil.

Las positivas expectativas sobre el negocio han llevado a Alphavalue a incluir a Telefónica en su cartera modelo. “Muestra un enfoque claro en los principales mercados (España, Alemania, Reino Unido y Brasil), donde el grupo es un sólido líder; son países que deberían ofrecer crecimientos leves, pero duraderos en la próxima década”, comentan los expertos. Alphavalue da un potencial a las acciones del 33% (con una valoración de 6,46 euros). La firma destaca dentro del balance financiero de la teleco “una deuda neta menos preocupante que hace unos años”; en 2021 se situó en 26.032 millones de euros, cuando en 2016 se encontraba por encima los 52.000 millones.

La compañía presenta ahora la menor deuda desde 2005, antes de la compra de O2. Su esfuerzo por reducirla le ha permitido ir recuperando el favor de los analistas, aunque el endeudamiento aún despierta reticencias. Credit Suisse cree de hecho que “el alto apalancamiento es un obstáculo en un entorno de tipos al alza, pese a que el 88% de la deuda neta esta a un tipo fijo”, y opta por elegir su filial alemana (sobrepondera), por tener menor presión en este sentido.

Los analistas de Credit Suisse, encabezados por Pilar Vico, exresponsable de las relaciones con inversores en Telefónica entre 2017 y 2021, han elevado el objetivo a 4,80 euros (sin potencial) y se mantienen neutral. “Tiene algunos atractivos, como el negocio internacional, pero el crecimiento de los ingresos subyacentes y el ebitda en España seguirán siendo negativos (incluso después de la consolidación)”, subrayan.

Precisamente, España es uno de los interrogantes que se plantea Juan Peña, de GVC Gaesco. “El mercado sigue muy complicado, con las low cost apretando mucho y obligando a bajar precios”. En cuanto al impacto de la inflación, añade que “es algo coyuntural, frente a los elementos positivos del negocio, que son estructurales”.

El mercado tiene puesto el foco ahora en los resultados del primer trimestre, que se publicarán el 12 de mayo. Por el momento, el 50% del consenso del mercado aconseja mantener y el 38,2% comprar. Solo el 11,8% se inclina por vender.

El atractivo de un dividendo que vuelve al efectivo

Abono. Tras los buenos resultados obtenidos en el último año, la operadora ha decidido regresar al pago a sus accionistas en efectivo en lugar del scrip dividend. Abonará 0,30 euros brutos por acción, igual que el ejercicio anterior, en dos veces. Los primeros 0,15 euros se entregarán en diciembre, y el resto en junio de 2023. No obstante, el próximo junio distribuirá el segundo tramo del dividendo de 2021 (0,15 euros), ya comprometido como scrip dividend. Con la cotización actual la rentabilidad por dividendo se acerca al 6%. Sobre la actual política de retribución, Credit Suisse estima a que “el alto apalancamiento como consecuencia de la compra de espectro y un mayor pago en próximas prejubilaciones podrían reducir el dividendo a 0,25 euros”. En los últimos seis años ha entregado 15.000 millones a los ­accionistas.

Posiciones cortas. BlackRock Investment Management mantiene posiciones cortas en Telefónica sobre el 0,62% del capital desde diciembre pasado. Black­Rock es el principal accionista de la compañía, con el 5,02% de participación, de acuerdo a los datos de Bloomberg, por delante de BBVA (4,99%) y CaixaBank (4,49%).

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