Los grandes bancos acumulan 65.000 millones en créditos fiscales

El volumen apenas se ha reducido en 230 millones en 2021 pese a los mayores beneficios

Activos diferidos bancos pulsa en la foto

Los seis principales bancos españoles acumulan en sus balances consolidados 65.471 millones de euros en activos por impuestos diferidos, que en su mayor parte se corresponden con créditos fiscales que permitirán a Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja reducir el pago futuro de impuestos sobre sociedades, cuando generen los suficientes beneficios que permitan deducirlos.

Los conocidos como DTA (deferred tax assets, por sus siglas en inglés) se generan por gastos que merman los beneficios de la banca, pero que el sector no puede desgravarse por tener bases imponibles negativas en un periodo determinado. Fundamentalmente, se corresponden con pérdidas de ejercicios anteriores (ligadas sobre todo a la crisis inmobiliaria), provisiones que realizan los bancos para cubrir el riesgo de pérdidas de sus activos y planes de pensiones para sus empleados.

Se trata de créditos que las entidades tienen frente a Hacienda (activos en su balance). Los DTA pueden descontarse del pago de impuestos de cara a ejercicios futuros.

CaixaBank es la entidad que más activos fiscales diferidos acumula en su balance a cierre de 2021, con 19.493 millones, aunque buena parte de ese volumen lo heredó de Bankia tras absorberla el año pasado. De ese dinero, la entidad considera monetizables 12.905 millones, que espera recuperar en un periodo de 15 años.

Por su parte, Santander acumula una cantidad similar de DTA, 19.440 millones, sumando todas las geografías en las que el banco tiene actividad. De ese volumen, 10.473 millones son monetizables, por lo que se pueden convertir en créditos fiscales para reducir la factura de Hacienda en los próximos ejercicios.

Igualmente, contando todos los mercados geográficos, BBVA cuenta con activos fiscales diferidos por 14.917 millones. La mayor parte de ese volumen viene heredado de las absorciones de Unnim y Catalunya Banc. Además, la entidad detalla en su informe anual que no ha reconocido contablemente "determinadas bases imponibles negativas" que suman 2.037 millones y se generaron tras la integración de Catalunya Banc, y para las que "no existe plazo legal de compensación".

Del mismo modo, Sabadell mantenía en su balance a cierre del año pasado 6.461 millones en activos por impuestos diferidos, de los que la gran mayoría son monetizables: 5.042 millones. Unicaja, que también engordó su hucha de DTA tras integrar a Liberbank el año pasado, acumula un total de 4.767 millones en DTA, mientras que Bankinter apenas sumaba 393 millones por este concepto a cierre de diciembre de 2021.

Uso anual limitado

Aunque la banca es el sector que mayor volumen de créditos fiscales acumula en balance, en realidad todas las grandes empresas se apuntan estos derechos contables para reducir su factura con Hacienda (además de los bancos, las energéticas y las grandes operadoras tecnológicas son las compañías que acumulan más DTA) y por ello las empresas pagan al fisco un porcentaje de beneficios inferior al tipo por el impuesto de sociedades.

De hecho, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ya advirtió en años anteriores de la pérdida de volumen recaudatorio del impuesto de sociedades, entre otros motivos, por el uso de los DTA. No obstante, existen ciertos límites para que las empresas solo puedan deducirse cada año una parte de los créditos fiscales.

En 2016, el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, impulsó una reforma para limitar al 25% cada año el uso de las bases imposibles negativas para elevar la recaudación fiscal. Por ello, las entidades, estiman que recuperarán esas cantidades en planes de negocio a 15-20 años vista.

El volumen total de DTA a finales de 2021 se mantiene estable respecto al año anterior, ya que solo se redujo en 230 millones de euros.

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