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El PIB de Alemania crecerá solo un 2,7% en 2022, según sus principales analistas

El Ifo de Múnich, el DIW de Berlín y otros 3 institutos aseguran que una congelación del suministro de energía en Rusia provocaría una recesión en 2023

El edificio del Reichstag en Berlín, Alemania
El edificio del Reichstag en Berlín, Alemania

Los principales institutos económicos de Alemania han recortado su pronóstico de crecimiento del PIB alemán de 4,8% a 2,7% en 2022, debido al impacto de la guerra en Ucrania en la economía de su país. Así lo han señalado este miércoles el Ifo de Múnich, el DIW de Berlín, el RWI de Essen, el IfW de Kiel y el IWH de Halle, que anticiparon también un crecimiento del 3,1% para 2023, y resaltaron el efecto negativo de la subida de los precios de las materias primas sobre la balanza comercial alemana. Asimismo, advirtieron que una congelación del suministro de energía de Rusia provocaría una recesión en la economía más grande de Europa.

La balanza comercial alemana está desequilibrada. Los investigadores aseguran que la guerra y las respuestas políticas están teniendo un impacto negativo en la actividad económica alemana por el lado de la oferta y la demanda. En este sentido, los destacan el papel del aumento masivo de la incertidumbre sobre el suministro de materias primas, para los productos energéticos clave, que ha alimentado aún más la tendencia alcista de los precios que ya estaba en marcha antes de la invasión rusa de Ucrania: "En consecuencia, fluye más poder adquisitivo hacia el extranjero a través de la mayor factura de importación de energía, lo que debilita la demanda en Alemania. Al mismo tiempo, las perturbaciones provocadas por la guerra están provocando nuevos cuellos de botella en el suministro, que afectarán sobre todo a la industria del automóvil a corto plazo".

A una tasa del 6,1 por ciento, las entidades aseguran que los precios al consumidor están aumentando con más fuerza en el año en curso que en cualquier otro momento de los últimos 40 años: "La tasa del próximo año del 2,8 por ciento también se mantendrá muy por encima del promedio desde la reunificación. El proceso de inflación acelerada comenzó hace ya un año, y la guerra en Ucrania está exacerbando la presión alcista sobre los precios. Los fuertes aumentos en los precios de las materias primas solo están llegando gradualmente al nivel del consumidor" indican.

Sin embargo, no serían únicamente los precios más altos de la energía los que están impulsando la inflación. Los especialistas aseguran que  la presión de los precios internos, medida por el deflactor del PIB, está aumentando significativamente en los dos años previstos a más del 3 por ciento, y es probable que la tasa de inflación subyacente también se mantenga en el 3,1 por ciento el próximo año: "En general, se ha acumulado una amplia presión sobre los precios, que seguirá teniendo un impacto incluso si, como se supone, los precios de las materias primas vuelven a bajar un poco y los cuellos de botella en la oferta en la segunda mitad del año disminuyen sucesivamente".

Los investigadores también emitieron previsiones ante un escenario adverso de cese repentino del suministro energético ruso, en el que la economía crecería un 1,9 % este año y se contraerá un 2,2% en 2023: "Si se cortara el suministro de gas, la economía alemana sufriría una fuerte recesión", ha indicado Stefan Kooths, vicepresidente y director de investigación de ciclos económicos y crecimiento del Instituto Kiel para la Economía mundial.

En este sentido, es probable que la pérdida acumulada del PIB en 2022 y 2023 en caso de una congelación del suministro sea de alrededor de 220.000 millones de euros (238.000 millones de dólares), equivalente a más del 6,5% de la producción económica anual, indicaron los institutos.

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