Las navieras del crudo se defienden

La fusión entre Frontline y Euronav anuncia el final del exceso de capacidad y las bajas tarifas

Petrolero en el puerto de Nueva York.
Petrolero en el puerto de Nueva York. reuters

La noruega Frontline y la belga Euronav se adelantan al pico del petróleo. Ayer anunciaron su fusión por 4.200 millones de dólares, que les permitirá controlar el 8% de la flota mundial de petroleros. Hay margen para más alianzas defensivas, dado que la demanda caerá en la última parte de esta década.

 

Pese a que es una fusión toda en acciones, la prima del 10% ofrecida a los inversores de Euronav sugiere una compra por parte de la marginalmente más pequeña Frontline. Los accionistas de Euronav también poseerán el 59% del nuevo grupo, algo más que su parte del valor de mercado de las dos firmas sin alteraciones. Ello les permite obtener una generosa tajada de los ahorros derivados del recorte de empleos y de costes de financiación. Los inversores de Frontline, entre ellos el noruego John Fredriksen, aún tienen mucho que ganar. Muchos de los superpetroleros están envejeciendo y algunos no serán sustituidos. Los años de exceso de capacidad y las bajas tarifas están dejando de serlo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías