Ucrania debería reconstruirse sin dinero ruso

Una de los principales objetivos de la reconstrucción será anclar el país más firmemente a Europa

Edificio oficial destruido en Mykolaiv (Ucrania), el 29 de marzo.
Edificio oficial destruido en Mykolaiv (Ucrania), el 29 de marzo. reuters

La justicia natural parece dictar que se pida a Rusia que pague reparaciones por el enorme daño infligido a su vecino. Razones políticas y prácticas lo hacen imposible, e incluso indeseable.

 

Es difícil cifrar el coste final de la destrucción. Las estimaciones de Kiev oscilan entre los 110.000 millones de dólares, basados en las infraestructuras destruidas, y los 500.000 millones, si se añaden a la cuenta física los daños potenciales, como la pérdida de inversiones extranjeras.

Una estimación aproximada lleva a una cifra intermedia, basada en el estado actual de las cosas. Los economistas consideran que la ratio entre el capital invertido y la producción económica del país es de 5. Ello significa que su stock de capital es de 1 billón de dólares, basándose en las estimaciones del FMl sobre el PIB de este año, de 204.000 millones. Si se destruye el 20% del potencial de la economía, la reconstrucción costará 200.000 millones. Y la cifra aumenta con cada semana de guerra. Ya empequeñece el valor actual, de 135.000 millones, del Plan Marshall. También equivale a cerca del 12% del PIB de Rusia en 2021.

Solo una tregua –por ahora lejana– puede sentar las bases de una estabilidad a largo plazo. Organismos internacionales como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo y el Banco Mundial asumirán entonces un papel central en la recaudación y organización de fondos, con el apoyo de los Gobiernos y la UE. Los inversores privados seguirán la estela del sector oficial.

Salvo que se produzca un cambio brusco de régimen, es poco probable que Rusia acepte pagar. En todo caso, su dinero no será bienvenido. Como ocurrió con Alemania Occidental a finales de los cuarenta, una de los principales objetivos de la reconstrucción será anclar a Ucrania más firmemente a Europa, con la que ya tiene un acuerdo de libre comercio. Para que se mantenga dentro, hay que evitar las inversiones rusas. Aunque solo sea para calmar a la opinión pública, a los líderes occidentales les seguirá conviniendo exigir responsabilidades a Putin. Esa es una de las muchas razones por las que las sanciones están aquí para quedarse.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías