Banca

Fin al requisito de la caída de las ventas para ampliar los créditos ICO del Covid

Los sectores más afectados dispondrán además de seis meses de carencia adicional

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño.
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño. Europa Press

Las medidas anticrisis del Gobierno ante la guerra en Ucrania tienen una piedra de bóveda en el ICO, que vuelve a dar un escudo a créditos por hasta 10.000 millones de euros. Además de esta nueva línea, el vencimiento de los préstamos blindados concedidos debido a la pandemia, que rondan los 100.000 millones de euros, podrá ampliarse sin necesidad de que la facturación de las empresas haya caído más del 30% en 2020 con respecto a 2019. El plazo de carencia para los sectores más afectados por el encarecimiento de los combustibles derivado de la guerra se amplía, además, en seis meses más.

El nuevo blindaje de las entidades financieras se podrá conceder hasta los 10.000 millones de euros, con una carencia de 12 meses, y el plan de buenas prácticas de la banca queda modificado para que sea más sencillo lograr una ampliación del vencimiento de los créditos ICO concedidos durante el Covid-19, según ha anunciado este martes en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.

Así, ya no será necesario que la facturación en 2020 de la empresa en cuestión se haya reducido más de un 30% para acceder a la ampliación de plazo, y además se habilita un periodo de carencia de seis meses adicionales a los sectores más afectados por la guerra, como ha publicado este martes CincoDías. Los autónomos y pymes pertenecientes a los sectores agrícola, ganadero, pesquero y de transporte por carretera, muy afectados por el incremento de los costes energéticos, podrán solicitar una ampliación de seis meses del plazo de carencia o mediante una carencia adicional. Se establece también la obligatoriedad para las entidades financieras de mantener las líneas de circulante para todos los clientes.

El periodo de carencia de las líneas ICO lanzada por la pandemia ya se había ampliado de uno a dos años y justo ahora, sin que algunas actividades hayan recuperado del todo la normalidad previa a la crisis sanitaria, se debía empezar a amortizar los préstamos. Según datos del ICO, el 43% del total de los préstamos avalados tenían que empezar a amortizar ya en el segundo trimestre de este año el principal, además de los intereses, lo que añadía presión a las empresas, mientras en el sector financiero se temía por una oleada de reestructuraciones.

La nueva línea ICO se sumará a la ya existente desplegada por el Gobierno tras el estallido de la pandemia de Covid-19, que sigue vigente hasta el 30 de junio. En aquel momento se habilitaron avales por hasta 140.000 millones de euros (un primer paquete de 100.000 millones y un segundo de 40.000) para dotar de liquidez a autónomos y empresas e impulsar la inversión en las actividades empresariales. De ese montante, Economía reconoce que actualmente se han otorgado casi 104.000 millones de euros, de manera que todavía están sin usar 36.000 millones de euros.

El deterioro de los créditos ligados al estallido del Covid ha sido muy limitado, ha asegurado Calviño, que ha añadido que las ratios de deuda pública sobre el PIB se situarán por debajo de las previsiones del Ejecutivo, de ahí que se puedan desplegar todo el paquete de medidas para reducir el impacto en los ciudadanos de la guerra en Ucrania desatada por Putin.

Normas
Entra en El País para participar