Transporte

Entrecanales ve una oportunidad para Acciona en los vertipuertos y aerotaxis

El grupo español invierte en Eve, filial de Embraer, para el desarrollo de jets eléctricos

Recreación de un jet eléctrico de Eve en un vertipuerto de Madrid.
Recreación de un jet eléctrico de Eve en un vertipuerto de Madrid.

El grupo Acciona ha seguido los pasos de Ferrovial y entra en el incipiente negocio de los aerotaxis y vertipuertos. La compañía que preside José Manuel Entrecanales ha firmado un acuerdo con Eve UAM, filial de la brasileña Embraer, por el que invertirá 30 millones de dólares (unos 27 millones de euros) para unirse al grupo de inversores que ya apoyan el proyecto.

Acciona ha comunicado esta mañana que su presidente entrará en el consejo de administración, de siete miembros, cuando Eve cotice en la Bolsa de Nueva York. La compañía está en proceso de integración con Zanite Acquisition Corp., cotizada en el Nasdaq, y será con el cierre de esa operación, el próximo trimestre, cuando Eve salte al parqué.

Además de Acciona y Embraer, el desarrollo de Eve cuenta con inversores como las operadoras de aviación Republic Airways y SkyWest, los arrendadores de aeronaves Azorra y Falko, el proveedor de financiación Bradesco BBI, la industrial Rolls-Royce, la tecnológica Thales y la firma de defensa BAE Systems. El valor de empresa de la firma controlada por el grupo aeroespacial Embraer es de 2.400 millones de dólares, según sus promotoras. El primer accionista contará con un 82% del capital de Eve Holding cuando se cierre la integración.

José Manuel Entrecanales ha valorado la oportunidad que representa esta nueva participada a la vista de la lucha de las grandes ciudades contra la huella de carbono del transporte: "Modelos de transporte aéreo urbano como el que propone Eve pueden ser muy útiles a la hora de plantear diferentes soluciones de movilidad sostenible. Participar en un proyecto tan innovador como Eve nos permitirá seguir avanzando en ese camino", ha señalado a través de un comunicado.

Eve cuenta con un eVTOL (vehículo eléctrico de despegue y aterrizaje vertical) de cero emisiones y Acciona sumará su experiencia en energías verdes e infraestructuras para la construcción de los vertipuertos. De hecho, la alianza se beneficiará de iniciativas industriales en ecosistemas sostenibles de movilidad aérea urbana, incluyendo la construcción de los citados vertipuertos, acuerdos de compra de energía, soluciones de carga de baterías y servicios de handling.

La empresa española ha reiterado esta mañana que el 93% de sus inversiones en 2021 se alinearon con la taxonomía de actividades sostenibles de la Unión Europea.

Tras las iniciativas de Ferrovial y otros gigantes

La germana Lilium llamó la atención de Ferrovial en 2020. La española entró en el capital de la desarrolladora de aviones eléctricos de despegue y aterrizaje vertical y se lanzó al despliegue de una red de vertipuertos en Florida (EE UU), actualmente en tramitación. Este tipo de infraestructuras se proponen tomar el relevo de los helipuertos y prestar servicios de transporte en distancias, inicialmente, de unos 100 kilómetros. La intención de Lilium es comenzar sus operaciones de transporte de viajeros en 2024

Estos pequeños aeródromos proporcionarán el espacio para las operaciones de los pequeños jets eléctricos, pero también para la recarga. Ferrovial pretende traer el modelo a España y pidió fondos el año pasado del plan europeo Next Generation para levantar 20 vertipuertos en este país.

En todo el mundo hay más de un millar de empresas inmersas en el desarrollo del vehículo aéreo eléctrico. Entre ellas figuran referencias como Boeing, Airbus, Embraer, AT&T, Uber, Toyota, Hyundai o las citadas Ferrovial y Acciona, y startups como Lilium, Volocopter, Joby Aviation, Terrafugia y Ehang UAV.

El mayor desafío en estos momentos es regulatorio: la autoridad estadounidense de aviación civil FAA, la agencia europea de seguridad aérea EASA, la OACI o la NASA trabajan para determinar la viabilidad de este tipo de transporte.

La autonomía y peso de las baterías eléctricas, además de la velocidad de recarga, constituyen el reto tecnológico. Juegan a favor los avances en la comunicación entre vehículos aéreos basada en el sistema ADS-B (Vigilancia Dependiente Automática-Difusión); la tecnología LIDAR (mide la distancia entre objetos en movimiento utilizando el láser), o las investigaciones sobre la propulsión eléctrica distribuida (DIP).

Este incipiente sector también debe superar barreras como la regulación ambiental, por el impacto visual y sonoro, y en materia de seguridad. El precio y la aceptación social a volar, incluso en vehículos autónomos, serán también materias a tener en cuenta.

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