El giro de la Fed puede volver a cambiar por la guerra o el Covid

Sus previsiones serán menos útiles, y durante menos tiempo, de lo habitual

El presidente de la Fed, Jerome Powell.
El presidente de la Fed, Jerome Powell. reuters

Las previsiones de la Fed se están viendo afectadas por las turbulencias en otras partes del mundo. El banco central ha cambiado de forma de pensar sobre las próximas subidas de tipos y la inflación. Pero el giro de los halcones podría verse rápidamente alterado por la guerra o los cierres por el Covid en China.

La economía ha ido por delante de la Fed en el último año. La inflación ha sido más alta de lo esperado, y durante más tiempo, lo que ha hecho que sus dirigentes apliquen revisiones significativas en sus proyecciones. En septiembre, la previsión media era de una subida de los tipos de un cuarto de punto en 2022. En diciembre, se elevó a tres aumentos. Ahora son siete, incluida la anunciada el miércoles, la primera desde que los tipos se redujeron casi a cero al comienzo de la pandemia. La previsión de tipos a más largo plazo, en el 2,4%, no ha variado mucho, y puede que siga estando por detrás de la curva.

Mientras, el mundo ha dado un vuelco. La invasión de Ucrania ha conmocionado los mercados de las materias primas, además de desatar la preocupación por la duración y la posible expansión del conflicto. La Fed dijo el miércoles que el conflicto impulsará las presiones inflacionistas y elevó su previsión en ese frente al 4,3% para este año, desde la estimación del 2,6% de diciembre. La estimación del crecimiento del PIB de EE UU para este año se recortó al 2,8% desde el 4%.

En el frente Covid, cinco ciudades de China están bajo cierres, incluida la manufacturera Shenzhen, lo que afecta a los suministros de todo tipo de productos. Los casos están resurgiendo también en otros lugares, como Corea del Sur. El aumento de la incertidumbre sobre lo que todo esto implica para EE UU hace que las previsiones de la Fed puedan volver a cambiar. Los precios del crudo están volátiles, y los mercados están pendientes del pago de la deuda soberana rusa. Quedan seis reuniones para fijar los tipos este año, y las proyecciones están programadas para cada dos reuniones, con las próximas previstas en junio. Son una ventana al pensamiento de la Fed. Pero ahora es probable que sean menos útiles, y durante menos tiempo, de lo habitual.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías