China agota su manual para el Covid

Sigue confinando ciudades, pese a que la necesidad sanitaria es menor y el riesgo económico, más grande

Reunión de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, en la plaza de Tiananmen, en Pekín, el 10 de marzo.
Reunión de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, en la plaza de Tiananmen, en Pekín, el 10 de marzo. reuters

China está agotando su manual para la pandemia. Con los centros financieros de Shanghái y Shenzhen confinados por los contagios, las empresas pueden sentir un déjà vu. Las medidas draconianas adoptadas en Shenzhen, de casi 20 millones de habitantes y adyacente a Hong Kong, recuerdan a las de 2020.

Los medios estatales se enorgullecen de los resultados chinos, pero Ómicron sugiere que el cero-Covid podría no ser alcanzable. El banco ANZ calcula que un cierre de una semana en las regiones afectadas podría reducir casi un punto el PIB de este año. Ómicron parece menos mortal, gran parte de la población está vacunada, y hay nuevos tratamientos. Y el riesgo económico es mayor. Es poco probable que las exportaciones sirvan de colchón, al enfriarse la demanda en el extranjero, y el resto de la economía sigue inestable. La crisis también podría afectar a las cadenas de suministro globales si se cierran los puertos de Shenzhen. Pero tras cantar victoria, se entiende que las autoridades se resistan a ceder.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías