El volumen de emisiones verdes se acelera: ¿alcanzará el billón de dólares en 2022?

Lograr ese hito sería un indicador clave de que el capital se está desplazando a gran escala a las soluciones climáticas

Según Climate Bonds Market Intelligence, las emisiones de bonos verdes superaron la cifra de medio billón de dólares (517.400 millones) en 2021. Es la cifra anual más alta desde el inicio del mercado, manteniéndose la tendencia de diez años consecutivos de expansión del mercado verde.

El crecimiento sustancial de las emisiones de bonos sociales, sostenibles, vinculados a la sostenibilidad (SLB) y con etiquetas de transición, impulsó la emisión de 2021 a través de estos temas hasta los 646.500 millones el pasado año. Esta cifra representa un aumento del 50% desde los 434.500 millones en 2020, cuando el mercado registró su mayor crecimiento y diversificación (casi un 343% respecto a la cifra de 2019 de 98.200 millones), impulsado en parte por los bonos pandémicos, un subconjunto de la etiqueta de bonos sociales. En combinación, el volumen total de deuda etiquetada como sostenible durante 2021 alcanza la cifra récord de 1.200 millones, de acuerdo con las definiciones de Climate Bonds.

Tras un comienzo relativamente lento, el mercado de deuda verde se ha disparado gradualmente desde su inicio hasta una impresionante tasa de crecimiento de más del 50% en los últimos cinco años. A finales de 2015, la deuda verde acumulada alcanzó un volumen total de 41.200 millones de dólares. Menos de dos años después, la emisión verde global superó la marca anual de los 100.000 millones por primera vez en noviembre de 2017, durante la COP23. Para diciembre de 2020, el mercado en su conjunto superó el hito de 297.000 millones. La cifra récord de 2020 creció una vez más en 2021 con un repunte general de más del 60%, con la cifra de emisiones verdes de 517.400 millones, superando las estimaciones de bonos climáticos de mediados de año y la cifra del medio billón.

La trayectoria de crecimiento actual podría suponer alcanzar el primer billón en emisiones verdes este año. Alcanzar este hito a principios de esta década sería un indicador clave de que el capital se está desplazando a gran escala hacia soluciones climáticas, a medida que la preocupación y el compromiso aumentan en todo el mundo.

Una encuesta de mercado de Climate Bonds de octubre pasado, refleja las expectativas de los inversores de que la inversión verde global podría alcanzar un billón de dólares por primera vez durante 2022, como la opción más favorecida. Las siguientes opciones serían el cuarto y el tercer trimestre de 2023. Por otro lado, un análisis reciente de McKinsey sugiere que se necesita un total de 9 billones de dólares en inversión verde cada año para alcanzar el cero neto en 2050. Esta cifra es más alta que algunas otras estimaciones, pero proporciona una referencia principal con la que comparar los niveles de inversión actuales. El CEO de Climate Bonds, Sean Kidney, ha marcado la cifra de 5 billones de dólares anuales en emisión de bonos verdes para 2025, como el próximo hito global que los gobiernos, los responsables políticos y los inversores deben alcanzar para lograr nuestros objetivos climáticos.

Durante 2021, Estados Unidos y Alemania mantuvieron su primera y segunda posición de liderazgo, mientras que China escalaba una posición. La categoría de energía renovable atrajo la mayor parte de la inversión verde en todos los sectores y tipos de emisores, seguida de las inversiones en edificios y transporte con bajas emisiones de carbono.

Reino Unido fue el principal emisor verde soberano, con 21 bonos verdes soberanos, incluido un GILT del Reino Unido de 10.000 millones de libras (unos 13.7000 millones de dólares), lo que lo convierte en el bono verde soberano de mayor volumen hasta la fecha y el mayor de 2021. Otra emisión de menor tamaño, por valor de 6.000 millones de libras (unos 8.250 millones de dólares) posicionó al Reino Unido como el tercer mayor emisor soberano de bonos verdes por volumen, tras Francia y Alemania. KfW fue el segundo mayor emisor verde del año con un volumen total de 13.600 millones de dólares, y la estadounidense Fannie Mae fue la tercera con 13.400 millones. Francia consolidó su posición con 12.900 millones de nueva deuda verde para ocupar la cuarta posición, mientras que Alemania ocupó el quinto lugar con 11.500 millones.

Varios bonos climáticos certificados prominentes se originaron en China en 2021, con los principales bancos continuando su práctica de emitir múltiples bonos verdes alineados con el Climate Bonds Standard. El banco más grande del mundo, el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) regresó al mercado con otro bono climático certificado de 2.300 millones de libras (unos 3.200 millones de dólares ), de acuerdo con los Climate Bonds Standard, en las categorías de transporte bajo en carbono y energías renovables: marina, solar y eólica.

El Banco de Desarrollo de China (BDC), liderado por el Estado, recaudó 7.400 millones de dólares con tres emisiones, utilizando los fondos para la protección ecológica y el desarrollo verde a lo largo de la cuenca del río Amarillo de China. Como resultado, el Banco de Desarrollo de China (BDC) fue el mayor emisor certificado de bonos climáticos en 2021. La emisión del BDC los coloca por delante del operador de transporte francés Société Du Grand Paris (SGP), uno de los primeros en adoptar la certificación programática. SGP es el mayor emisor de deuda verde certificada de todos los tiempos, con el objetivo de financiar la actualización de la red ferroviaria de París, uno de los proyectos de infraestructura más grandes de Europa y que se espera durará una década.

La emisión certificada alcanzó los 210.000 millones de dólares el 31 de diciembre, lo que ayudó a establecer estándares de inversión en el mercado verde y definiciones armonizadas en múltiples jurisdicciones, tanto en economías desarrolladas como emergentes.

Paula Mercado es Directora de Análisis de VDOS