La industria de la cadena de suministro debe actuar contra la inflación

Las plataformas de visibilidad de datos de extremo a extremo en el transporte pueden reducir los cuellos de botella y ralentizar el rally de costes

En toda Europa, la inflación está afectando duramente a hogares y a empresas, alcanzando ya un máximo histórico en la zona euro. Concretamente, en España se cerró 2021 con una inflación del 6,5%, el nivel más alto desde 1992. Pero, ¿qué ha causado un aumento tan dramático en la inflación y por qué empresas como Starbucks, Ikea o ASOS culpan a la cadena de suministro?

Cuando Europa se cerró, la demanda de bienes se volvió excesiva y la cadena de suministro tuvo que pasar de justo a tiempo a por si acaso. Además, las tarifas de flete continuaron aumentando, ya que los puertos se congestionaron y la mano de obra de la cadena de suministro continuó disminuyendo ante las olas de Covid. Pasamos de la inflación impulsada por la demanda a la inflación impulsada por la oferta, y las restricciones de la oferta se convirtieron en la fuerza impulsora detrás de las presiones inflacionarias.

Al iniciar 2022 con la previsión de mantener la inflación generalizada hasta finales de verano, las empresas ya no pueden absorber el aumento de los costes. Con el aumento del precio de los artículos para el hogar, la energía y los materiales, ¿cómo pueden las cadenas de suministro sortear estas nuevas presiones financieras y reducir el impacto en el cliente final? Si bien nadie puede controlar la política exterior sobre las restricciones del Covid, o prever otro bloqueo del Canal de Suez, todos pueden actuar ahora e invertir en infraestructura digital para evitar las interrupciones. La respuesta es simple: visibilidad.

Según un informe reciente de Blackrock, los precios están aumentando más rápido en respuesta a los cuellos de botella de la cadena de suministro de lo que caen en respuesta a la capacidad disponible. Esto significa que aunque puede haber mucha capacidad en ciertas áreas de la cadena de suministro, esto no contrarresta los largos tiempos de permanencia y los retrasos en los cuellos de botella, por lo que, como resultado, la inflación aumenta.

Estos bloqueos se pueden mitigar y evitar a través de la visibilidad de extremo a extremo. Los transportistas, transitarios y expedidores pueden controlar y, en algunos casos, predecir cuándo se producirán cuellos de botella y redirigir proactivamente los envíos a través de diferentes modos de transporte y puertos para minimizar los retrasos. Con visibilidad en tiempo real, es más fácil identificar las tendencias generales de congestión del puerto, así como los puntos de interés específicos (paradas de camiones/estaciones de espera/inspecciones fronterizas) donde los envíos se retienen durante períodos prolongados. Esto permite tanto la planificación estratégica a largo plazo como la gestión de crisis en tiempo real, identificando rutas alternativas y evitando retrasos.

En la cadena de suministro, un eslabón tardío creará más retrasos a lo largo de la cadena, y un precio elevado puede generar más aumentos en el futuro. Por ejemplo, en los EEUU, un aumento del 15% en los costes de envío genera un aumento del 0,1% en la inflación subyacente después de un año, lo que crea un efecto dominó en toda la cadena. Con los puertos obstruidos, se produjo una mayor escasez del lado de la oferta y una espiral descendente de desequilibrio entre la oferta y la demanda. Cuanto más larga sea la cadena de suministro, más se sentirá el impacto inflacionario, ya que las repercusiones se agravan a medida que avanza la cadena.

Como dice el viejo refrán, lo que no se puede medir, no se puede mejorar. Aquí es donde interviene la visibilidad, ya que estos picos y caídas en la demanda se pueden monitorear y predecir con mayor precisión. Cuantos más transportistas, agentes de carga y 3PL se conecten a las plataformas de visibilidad, más amplios, sólidos y ricos serán los datos para ayudar a frenar este efecto dominó.

Hoy en día, las empresas no pueden confiar en un solo transportista o en un solo modo de transporte, y los expedidores no pueden permitirse el lujo de ser leales a un transportista específico. Los precios aumentaron a medida que los transportistas estaban encerrados en su modo de transporte preferido y tenían incluso menos visibilidad. Los cambios de última hora del transporte marítimo al aéreo pueden haber ayudado a reponer el inventario, pero tuvieron un coste enorme tanto para el resultado final como para el medio ambiente.

A medida que la red de la cadena de suministro global continúa volviéndose más compleja e interconectada, la visibilidad y la conectividad de extremo a extremo ya no son una buena opción, sino que son una misión crítica para permanecer resilientes en tiempos de crisis. La crisis es inevitable. Sin la visibilidad de toda la cadena los transportistas experimentarán retrasos cada vez mayores y la inflación continuará.

La visibilidad y la colaboración van de la mano. Si un transportista pertenece a una red de visibilidad abierta y tiene dificultades para reservar su propia carga, puede recurrir a otros miembros de las flotas de la red, utilizando una plataforma de visibilidad para identificar quién tiene disponibilidad. Esto ayuda a los operadores a evitar retrasos y a reducir los cuellos de botella.

La realidad es que los mercados inflacionarios llegaron para quedarse hasta la primera mitad de 2022, y es hora de que la industria de la cadena de suministro actúe. La visibilidad de datos sólidos de extremo a extremo puede reducir y eliminar los cuellos de botella, ralentizar el efecto dominó de los costes a lo largo de la cadena y ayudar a la colaboración en redes multimodales. Después de todo, si no podemos ver dónde están los problemas, no podremos solucionarlos.

Josh Brazil es Vicepresidente de Supply Chain Insights en Project44