Telecos

Los tambores de fusión hunden el precio de los bonos de MásMóvil

Otra eventual operación de compra impacta en la deuda de la telco española

El precio de la deuda cotizada cede un 6% desde final de enero

Deuda MásMóvil pulsa en la foto

El mercado tensiona la deuda de MásMóvil ante la posibilidad de que la cuarta teleco española vuelva a jugar un papel relevante en la nueva ola de concentración entre las operadoras en España. Las dos emisiones de bonos con las que cuenta la compañía –que suman 2.850 millones y fueron colocadas en 2020 y 2021– han sucumbido a las pérdidas en las últimas semanas ante el temor de que la teleco acuda de nuevo al mercado de deuda para financiar sus nuevas aspiraciones de crecimiento.

MásMóvil cuenta con un total de 2.350 millones. Una parte, 800 millones, se emitió en la opa de 2020 con la que los fondos de capital riesgo Cinven, Providence y KKR sacaron a la compañía española de Bolsa. Después, completaron la emisión al transformar un crédito sindicado en 1.550 millones de euros en bonos con las mismas características que los del año que se lanzó la opa. Estos títulos, que pagan un cupón del 4% y expiran en 2027, pasaron de cotizar ampliamente por encima de la par (el 100% del nominal) a darse la vuelta en las últimas semanas, hasta cerrar al 95% del nominal.

Los bonos sénior que emitió con motivo de la adquisición de Euskaltel, con un cupón del 5,125% y que vencen en 2029, también se hunden en torno a seis puntos porcentuales, y cotizan por debajo de los que se liquidarán en 2027, al 94,1% del nominal, cuando el 21 de enero se pagaban al 100,2% (véase gráfico).

En el trasfondo de estas abruptas caídas están dos factores. Primero, el cambio de ciclo en los tipos de interés, con posibles subidas este mismo año por parte del BCE. Y, según y más importante en el caso de MásMóvil, los nuevos tambores de fusiones en el sector. Las ventas en sus bonos se han agravado respecto a otra deuda por debajo del grado de inversión (en el caso de la de MásMóvil, Moody’s se lo recortó un escalón, a B2 desde B1 en septiembre tras la compra de Euskaltel), por el miedo a que tenga que seguir endeudándose si finalmente decide engullir a Vodafone o continúa con su escalada de consolidaciones.

Pagar 500 millones

Es más, le quedan 500 millones de euros por refinanciar del crédito sindicado inicial que no convirtió en bonos, pese a que era su deseo inicial. El plan A es crear una nueva sociedad, valorada en 1.000 millones, y vender la mitad para lograr cash con un inversor, lo suficiente para saldar el importe pendiente, y el B es diseñar un project finance sin recurrir a nadie, para lo que ya negocia con las principales entidades españolas, como publicó CincoDías el 2 de noviembre.

Ya desde que el capital riesgo puso sus ojos en MásMóvil, esta teleco parece llamada a ser el gran depredador en la consolidación que todos auguran para el mercado español de telecos. Ya en 2021 se hizo con Euskaltel, pero el mercado aún opina que puede cazar una figura de marca mayor. Las quinielas apuntan a una fusión con la división española de Vodafone, o incluso de Orange, para consolidarse como el tercer operador en el mercado español.

Todo apunta a que la teleco británica es la que tiene más papeletas para salir de España. Ya ha abierto la puerta a una venta de sus operaciones en Italia a Iliad, según publicó Reuters. Y su consejero delegado, Nick Reed, admitió recientemente que estaban en conversaciones para realizar una operación corporativa con su filial española.

Otro de los elementos que tiran a la baja sobre los bonos de MásMóvil es una posible subida de los tipos de interés. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dejó la puerta abierta por primera vez en años durante la última reunión del banco central a elevar el precio del dinero en Europa –un movimiento que el mercado espera para después del verano–, toda vez que la Fed prepara al mercado para hacerlo ya en marzo. Las compañías más endeudadas y con peor nota para los inversores son las que más sufrirán ante una eventual alza de los costes de la deuda.

Vodafone busca una salida en España y Meinrad exhibe músculo

  • Nick Read. El consejero delegado de Vodafone ha admitido de forma inequívoca que buscan una solución para su filial en España, que sufre una constante caída del número de clientes y de rentabilidad. Tras presentar los resultados de su tercer trimestre fiscal, Read afirmó que buscan cualquier fórmula, desde una joint venture a una fusión e incluso la venta directa de la filial.
  • Las cuentas. Entretanto, el crecimiento de MásMóvil sigue siendo endiablado. Ingresó 1.711 millones en los nueve primeros meses del año, un 22% más, con un ebitda ajustado de 624 millones, un 46% superior.
  • Deuda total. A cierre del tercer trimestre, la deuda neta de MásMóvil, incluyendo los bonos, el préstamo B (TLB, en la jerga), los pagarés y otros pasivos sumaba 6.600 millones.
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