Los museos españoles se vuelcan en atraer a los turistas chinos

El Thyssen-Bornemisza ha reinventado su web china para adaptarse a las necesidades de estos viajeros con alto nivel de gasto

El Prado ofreció durante la pandemia visitas guiadas online específicas para ellos

Captura de pantalla de la web china del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
Captura de pantalla de la web china del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

En 2019 llegaron a España 869.000 turistas chinos, lo que supone un 117% más que en 2015. Luego vino la pandemia y las restricciones de movilidad truncaron ese crecimiento. Pero los viajeros chinos siguen siendo cruciales para la industria turística española y los museos han seguido intentando atraerlos para que no duden en visitar sus instalaciones en cuanto sea posible.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza es un claro ejemplo. A finales de noviembre, el museo madrileño anunció una renovación de su página web china con el fin de atraer a las comunidades de turistas chinos con residencia en Europa o a quienes estuvieran de viaje por el continente cuando se abran las fronteras. “No es una mera traducción. Hemos creado un contenido específico para el público chino teniendo en cuenta sus gustos y preferencias. En la nueva web encontrarán información relativa a la colección del museo, así como servicios específicos pensados para ellos: la audioguía en chino, nuestras guías nativas que les pueden hacer la visita en chino mandarín, un menú específico que pueden disfrutar en nuestro restaurante, la facilidad de comprar las entradas a través de medios de pago imprescindibles para ellos como AliPay, WeChat Pay o la tarjeta UnionPay, y la posibilidad de comprar en nuestra tienda online productos sostenibles y exclusivos”, explica la directora de marketing del centro, Carolina Fábregas.

El museo destaca, además, que se trata de viajeros con un alto nivel de gasto en el destino, ya que sus gustos no se centran en el turismo de sol y playa, sino que buscan productos turísticos de lujo y de gama alta, así como servicios personalizados que se ajusten a sus necesidades. “Al turista chino le interesa la cultura, en general, y el estilo de vida europeo. Para ellos, Europa implica historia, lujo, glamour. Desde el Thyssen queremos ofrecerles productos alineados con esas ideas y valores, por eso estamos haciendo un esfuerzo por ofrecerles atractivos culturales interesantes y facilitarles el acceso al museo”, reconoce Fábregas.

El Museo Nacional del Prado tampoco se ha olvidado de sus visitantes chinos. De hecho, este verano la plataforma de viajes online de Alibaba, Fliggy, organizó una retransmisión en vivo desde sus instalaciones para alentar a la población china a regresar a sus salas una vez se levanten las restricciones globales de viaje. Durante el primer minuto se conectaron un total de 410.000 espectadores que fueron guiados en directo por la exposición Reencuentro, un montaje creado por El Prado en cumplimiento de las instrucciones de seguridad sanitarias establecidas.

Exposición 'Reencuentro' en el Museo del Prado, en Madrid
Exposición 'Reencuentro' en el Museo del Prado, en Madrid

El responsable de relaciones internacionales de la pinacoteca, Francisco Tardío, afirma que el resultado fue muy positivo: “China es uno de los países donde más nos interesa trabajar para que se conozca mejor el museo, sus colecciones y todo el trabajo que realizamos. Es un proyecto a largo plazo que no solo tiene como objetivo aumentar el número de visitantes chinos, es de colaboración estrecha con instituciones culturales chinas y organizaciones de otra naturaleza”.

Sello de calidad

En España ya existe una certificación que la empresa Chinese Friendly otorga a los museos que están adaptados para cubrir las necesidades básicas que pueda demandar cualquier turista chino. Este sello de calidad, según el director de operaciones de la compañía, Carlos Chan, es un instrumento de calificación y marketing que potencia la imagen de una entidad que se integra en el mercado emergente del turista chino y está basado en tres pasos: formación, criterios de calidad y certificación. “El aumento de visitantes chinos en museos que cuentan con nuestro sello y han adaptado sus servicios a las necesidades y expectativas que requiere el turista chino han aumentado de forma muy considerable”, asegura.

Una de las principales medidas a tener en cuenta, dice, es que la página web esté traducida y cuente con dominio .cn, además de ser imprescindible que esté indexada en los principales buscadores de internet chinos, como Baidu, ya que las webs occidentales no suelen ser visibles en China. “Un museo totalmente adaptado en este sentido tendrá la ventaja competitiva de poder comunicar toda su oferta por adelantado y en el origen”, recalca.

De momento, además del Thyssen, solo tres museos cuentan con la certificación: el Museo Goya (Madrid), el Mimma (Málaga) y el Museo del Baile Flamenco (Sevilla). Este último, para Chan, “es un claro referente de la adaptación museística a las necesidades del turista chino”. El contenido multimedia del centro está escrito y locutado en mandarín desde que abrió sus puertas en 2006 y el personal está formado en prácticas Chinese Friendly. Además, desde 2011 participa en las ferias de turismo chino y dispone de la última tecnología en métodos de pago, lo que le llevó a multiplicar por 10 el número de visitantes chinos.

“En 2019 calculamos que el 15%-20% de nuestros clientes eran chinos, lo que significa una tasa muy elevada”, confirma el director del museo, Kurt Grötsch. Ahora, admite que solo queda esperar a que vuelvan, eso sí, con exigencias de calidad del servicio que, si ya eran altas, lo serán aún más: “China es muy hermética, pero sabemos que su voluntad de viajar es enorme. Pensamos que es una olla a presión y que cuando se abra la válvula volverán”.

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