Claves macro (y sanitarias) para diseñar una cartera rentable

A pesar de los altos ratios entre precio y beneficios que arrojan los índices bursátiles de EEUU, los inversores mantienen perspectivas optimistas

La narrativa más pesimista asevera que la variante omicron, las obstrucciones en las cadenas de producción y distribución, la inflación alta y necesarias alzas de los tipos de interés configuran un marco de menor crecimiento. La versión optimista afirma que omicron se superará en los países desarrollados sin excesivas restricciones. Asimismo, se desatascan las cadenas de suministro, los incrementos de tipos de la Reserva Federal serán menores de lo temido y la demanda de consumo acumulada espoleará la economía. La Bolsa en EEUU continúa batiendo récords. El S&P se sitúa en 4.796, un ascenso del 27% respecto a principios de enero de 2021, el Dow Jones en 36.585 (+19 %) y el Nasdaq en 15.832 (+22%).

Se han disparado las infecciones y hospitalizaciones debido a al virus tanto en países ricos como en los emergentes y en vías de desarrollo. China ha confinado a los 13 millones de habitantes de la ciudad de Xian. Las autoridades de las democracias avanzadas han vuelto a limitar aforos en lugares públicos. Omicron es muy contagioso, pero menos mortal que anteriores variantes de Covid-19. Aunque la lucha contra el virus se ha politizado, especialmente en EEUU, los países desarrollados registran tasas altas de vacunación plena. Las de la Europa en general y España (80%), Francia (73%), Italia (73%), Alemania (70%), Reino Unido (70%) y en menor medida EEUU (61%) son muy altas. Las revolucionarias vacunas de ARN mensajero de Pfizer y Moderna se reprogramarán en pocos meses, ya que los científicos ya están descifrando el código genético de la variante omicron. La pandemia está castigando más a los países más pobres. El programa Covax de la OMS ha recibido 10.000 millones de dólares. Una mayor financiación de Covax y entregas sustanciales de vacunas por parte de las farmacéuticas mejoraría su situación.

La Reserva Federal pronostica que el desempleo (4,2%) disminuirá hasta el 3,5% en 2022, su mínimo histórico anterior al coronavirus. Después de un crecimiento del PIB de 5,5% este año, para 2022 prevé una expansión del 4%. La inflación se moderará ante la bajada de los precios de la energía y la relajación de los factores (falta de personal cualificado en ciertos sectores) que han atascado las cadenas de producción y suministro. La Fed calcula que retrocederá del 5,2% al 2,6% en 2022. Aunque 12 de los 18 miembros del Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed prevén tres aumentos de 25 puntos base en la tasa de fondos federales a partir de la primavera, se situaría en dicho escenario en 0,75%-1% a finales de año. La población de EEUU tiene ganas de consumir. Más de 109 millones de estadounidenses se desplazarán como mínimo 80 quilómetros entre el 23 de diciembre y el dos de enero, una subida del 34% respecto a finales de 2021. Desde marzo de 2020, en EEUU se han aprobado cuatro paquetes de estímulo por valor de 5,5 billones de dólares. El efecto de los pagos directos a individuos, subvenciones de desempleo adicionales y préstamos a fondo perdido a empresas se disipará y frenará la demanda.

Pero la financiación para la mejora de infraestructuras y deducciones fiscales para familias con hijos se desembolsarán durante la próxima década. No se puede descartar que los demócratas consigan convencer al senador Joe Manchin para que respalde el paquete de Build Back Better de 1,75 billones y así contar con suficientes votos en el Congreso. Otro estímulo sería un acicate para la economía y la Bolsa.

La UE y otras potencias también han adoptado paquetes de estímulo para relanzar la economía. Pero son de menor magnitud y adolecen de lentitud en su concreción en proyectos. Europa sigue lastrada por mayores restricciones, la consiguiente ralentización severa de muchos sectores económicos y el repunte de la inflación, que en noviembre alcanzó el 4,9% en la eurozona. Sin embargo, en sus perspectivas para 2022 publicadas en diciembre, la OCDE prevé crecimientos notables del PIB para EEUU (3,7%), la eurozona (4,3%), España (5,5%), Italia (4,6%), Francia (4,2%), Alemania (4,1%), Reino Unido (4,7%), Japón (3,4%) y Australia (4,1%).

A pesar de los altos ratios de precio/beneficios de los índices bursátiles de EEUU, los inversores son optimistas. Los sectores más beneficiados continuarán siendo el tecnológico, energías y tecnologías verdes, productos de consumo y el financiero debido al ascenso de tipos. El 20% de la población con más riqueza genera el 60% del consumo en EEUU, que a su vez aporta dos terceras partes del PIB. Mientras el consumidor y las empresas sigan gozando de salud, la bolsa en EEUU aún tiene recorrido alcista por delante. La subida de tipos atraerá inversión hacia los bonos de EEUU y países ricos o emergentes cuyos bancos centrales no mantengan los tipos cerca de cero. Entre las Bolsas de las mayores economías europeas, el CAC 40 (28%), DAX 30 (14%), FTSE 100 (10%) e IBEX 35 (5,1%) se han anotado subidas notables desde principios de enero de 2021. Su evolución dependerá de la capacidad de generar crecimiento sin inflación sustancial y adoptar restricciones que no limiten demasiado la actividad económica. Escenarios geopolíticos como ciberataques de magnitud auspiciados por China y Rusia y las medidas militares y ciberataques con las que amenaza Vladimir Putin contra Ucrania pueden desbaratar el pronóstico optimista para 2022.

Alexandre Muns es Profesor de EAE Business School