La movilidad del futuro para las empresas

Las compañías demandan mayor capacidad de decisión en la gestión de sus vehículos para anticiparse a lo que pueda suceder

Cada día es más patente que vivimos en un momento en el que se prioriza más la inmediatez, la flexibilidad, lo sostenible y la atención personalizada. Por el contrario, otras tendencias han pasado a segundo plano, como el sentido de la propiedad. En este contexto, las empresas debemos reaccionar con rapidez a las nuevas tendencias de uso que poco a poco están pasando de ser una moda a realidad. Un ejemplo claro son los productos o servicios de pago por uso.

En concreto, en el sector de la movilidad, estamos viviendo la evolución a un modelo de pago por uso con la irrupción de nuevas soluciones cada vez más flexibles y con mayores adeptos. Incluso el Gobierno ha anunciado ya su intención de implementar el pago por uso de las autopistas y autovías como sustituto de los peajes a través de un sistema de tarificación basado en la distancia recorrida.

Y es que los datos son cada vez más reveladores sobre cómo se entiende la movilidad actual y cómo será en un futuro. Según un estudio realizado por la consultora Markets and Markets, en 2030 el mercado de movilidad como servicio (MaaS) alcanzará un volumen de 59.000 millones de euros, debido principalmente a que las nuevas generaciones no se plantean comprar un vehículo en propiedad. Pero también por sectores como el de las pymes, que ven cada vez más las ventajas de soluciones que les permiten obtener vehículos para sus empresas sin necesidad de comprarlos.

Entre estas soluciones destacan servicios como el renting flexible, un modelo de negocio que se ha adaptado a la perfección a lo que muchos llaman la movilidad del futuro, y que se ha convertido en un servicio clave para muchas empresas, al tratarse de una solución práctica y eficaz que se adapta a las necesidades que les surgen en su día a día. Especialmente en un contexto como el actual, con la escasez de semiconductores afectando al stock de vehículos nuevos y la apuesta por la movilidad sostenible ante las restricciones a los más contaminantes, esta opción se presenta como alternativa idónea a la compra.

En este sentido, el aumento de la preocupación de los usuarios por el impacto que los vehículos tienen en el medio ambiente está haciendo que empresas de renting estén ampliando su flota de vehículos eléctricos para poder satisfacer la demanda de sus clientes. Según las últimas cifras de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), los propulsados por energías alternativas (eléctricos, híbridos, gas e hidrógeno) supusieron el 27% del mercado de renting, frente al 17% de 2020 al cierre del tercer trimestre del año. Según cifras de Northgate, el aumento de la demanda en empresas de este tipo de vehículos fue del 25%. Y es que una movilidad profesional flexible y verde, permite a los usuarios ahorrar costes, pero sobre todo, contribuir en un planeta más sostenible.

En un momento de incertidumbre como el actual, las compañías demandan mayor capacidad de decisión en la gestión de sus vehículos para anticiparse a lo que pueda suceder. Esto, en definitiva, es un claro reflejo de la movilidad del futuro, una movilidad flexible, personalizada y que otorgue el poder al usuario.

Eduardo González de la Rocha es Director Comercial y de Marketing de Northgate Renting Flexible