Rio y BHP, contra el rompecabezas de las absorciones verdes

Rio compra un productor de litio, mientras que BHP se retira de la batalla por uno de níquel

Línea de producción de láminas de cobre usadas en las baterías de litio, en una planta de Tongling Nonferrous Metals Group en Tongling (China).
Línea de producción de láminas de cobre usadas en las baterías de litio, en una planta de Tongling Nonferrous Metals Group en Tongling (China). reuters

Rio Tinto y BHP ofrecen un caso de estudio sobre lo difícil que será la transición verde para las mineras. El martes, ambos dieron a conocer noticias diametralmente opuestas sobre sus planes para aumentar su cuota de mercado en los materiales de las baterías eléctricas. Rio cerró un acuerdo para comprar un productor de litio, mientras que BHP se retiró de una batalla por uno de níquel. Las reacciones del mercado sugieren, al menos a corto plazo, que prefieren la rendición de BHP a la victoria de Rio.

Ambos metales son cruciales para que haya más vehículos eléctricos. Desgraciadamente, no hay muchos objetivos de adquisición disponibles para los gigantes, y de los que hay, muchos están todavía en fases tempranas de desarrollo.

Es el caso de Noront Resources, a la que BHP lleva cortejando los últimos meses. La minera canadiense de níquel no espera que las operaciones se recuperen adecuadamente hasta dentro de unos cinco años, ya que la extracción y el suministro del norte de Ontario están resultando difíciles. Tras la última oferta de la australiana Wyloo Metals, que valora Noront en 477 millones de dólares, una prima del 364%, BHP ha pasado de largo.

Por su parte, Rio pagará 825 millones por la argentina Rincon Mining, cuyo proyecto de litio está aún en desarrollo. Según su actual dueño, Sentient Equity Partners, el proyecto podría producir unas 50.000 toneladas al año de litio, suficientes para un millón de vehículos eléctricos nuevos. Pero no estará funcionando a gran escala hasta aproximadamente 2026.

Dado que las dos firmas tienen una capitalización bursátil de más de 100.000 millones cada una, ninguna de las dos operaciones amenazaría la disciplina financiera. Aun así, los inversores se muestran cautelosos. Rio cayó más de un 2% al conocerse la noticia, mientras que BHP solo se corrigió ligeramente. Cómo ampliar las líneas de negocio centradas en la ecología a través de las fusiones y adquisiciones al tiempo que se protege el balance es un rompecabezas con el que tanto los inversores como los ejecutivos tendrán que luchar durante algún tiempo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías