La plata hace sombra al oro como activo refugio

Opciones para protegerse ante la subida de la inflación

Con la transición energética se utilizan más metales preciosos

Oro y plata
Getty Images

Llevamos meses viendo cómo la inflación va subiendo peldaños y ante este escenario los inversores se preguntan si el oro u otros metales preciosos como la plata siguen funcionando como el refugio que tradicionalmente han sido. “El oro en realidad es una cobertura contra un término más significativo para el público: la pérdida de poder adquisitivo”, aclara Ned Naylor-Leyland, responsable de estrategia de oro y plata de Jupiter AM, que considera que un fondo de oro y plata administrado activamente puede ser beneficioso para compensar riesgos.

Que el metal dorado históricamente ha ofrecido buen rendimiento cuando hay inflación alta lo demuestra el estudio de World Gold Council, que concluye que ha tenido una rentabilidad del 15% de media cuando la subida de precios ha superado el 3%, y ha rendido un 6% anual cuando la inflación ha estado por debajo del 3%. Sin embargo, en el actual escenario no todos los expertos auguran tanto atractivo.

“Tenemos fijada esa relación oro-inflación desde los años setenta, pero la realidad es que esta apenas sirve para explicar la evolución del precio en los últimos 30 años”, opina Francisco Quintana, director de estrategia de inversión en ING, que cree que ahora los mercados son mucho más sofisticados que en los setenta o que los inversores tienen muchas más alternativas para diversificar sus carteras.

Tal y como recuerda Alberto Iglesias, gestor de fondos de GVC Gaesco, en los últimos años y, sobre todo, con la crisis del Covid-19, el precio del oro llegó a subir hasta un 37%, alcanzando máximos históricos de 2055 dólares la onza. Después, a raíz de la llegada de las vacunas, experimentó un descenso hasta los 1.780 dólares actuales, “principalmente por el aumento de la propensión al riesgo de los inversores, yéndose hacia activos de renta variable sobre sectores cíclicos que habían tenido muy mal comportamiento a raíz de la pandemia”, analiza Iglesias.

La onza de oro ha rentado un 15% de media cuando los precios han subido más del 3%

En Finizens siguen incluyendo en sus planes de pensiones acceso a oro físico por “su comportamiento ante crisis pronunciadas y la diversificación que aporta al tratarse de un bien tangible real con menor correlación frente a otros activos financieros”, detalla Kevin Koh, director de asignación de activos de Finizens que cree que la rentabilidad que ha ofrecido este activo es muy difícil de ignorar, “ya que ha estado a la altura de los mejores mercados de renta variable”.

Pero Peter de Coensel, CEO de DPAM, considera que tanto el oro como el argento han caído en la clasificación como instrumento en el que refugiarse. Entre las razones, que estos metales comercian en contango [el precio de los futuros financieros es mayor que el actual], lo que refleja un exceso de oferta, a lo que se suma, por ejemplo, “el auge del bitcóin como competidor para la diversificación de carteras”.

Para Morgane Delledonne, directora de análisis para Europa de Global X, es una cobertura imperfecta sin utilidad real. “Aunque el oro podría ser una buena cobertura contra la inflación, normalmente se compra por un periodo corto de tiempo, por lo que hay que acertar con el momento adecuado, lo que no es tarea fácil. Además, un fortalecimiento del dólar frente a las principales divisas suele ser negativo para el precio del oro”, añade.

Además de la exposición al oro –“como defensa o simplemente para diversificar la cartera, como hacen muchas family offices”– mediante instrumentos financieros o comprándolo físicamente, Javier Molina, portavoz de eToro en España, destaca el argento. “Me sirve como refugio y tiene asegurada la demanda por parte de la joyería, pero también se utiliza para componente en la industria solar y fotovoltaica”.

La joyería y la industria solar y fotovoltaica utilizan el argento para componentes

También para Victoria Torre, responsable de análisis de Singular Bank, es importante resaltar la relevancia creciente que están tomando otros metales preciosos a raíz de la transición energética. “Y, como dicha transición se ha convertido en un objetivo esencial en las agendas de los Gobiernos, las empresas y los ciudadanos, previsiblemente su comportamiento seguirá siendo positivo”. No obstante, recuerda que tiene una volatilidad mucho mayor que el oro.

También Luc Luyet, economista de Pictet WM, resalta que estamos ante un cambio estructural hacia la energía verde, con aumento de la demanda industrial de plata. Además, “está barata en relación con el oro en términos históricos. Así que, asumiendo una menor disrupción de las cadenas de suministro globales, puede comportarse mejor que el oro los próximos meses”. En concreto esperan que a tres meses el metal dorado se sitúe en 1.770 dólares la onza y en 12 meses, a 1.800, mientras que la plata, a 24 y 26, respectivamente.

Exposición

Onzas. Invesco ofrece desde hace 12 años un ETC físico, es decir, una variante de ETF que replica el comportamiento de una materia prima, donde el inversor está invertido a través de un certificado que sigue el precio del oro de forma perfectamente fiel y está respaldado con oro físico, guardado en las cámaras acorazadas de JP Morgan en Londres, y esto es una garantía para cada euro o dólar estadounidense que se invierte.

Índice. Global X tiene exposición a la plata a través del Silver Miners ETF, que trata de proporcionar resultados de inversión que se correspondan con la evolución del precio y el rendimiento, antes de comisiones y gastos, del Solactive Global Silver Miners Total Return Index.

Normas
Entra en El País para participar