La brecha de valor entre DoorDash y Just Eat Takeaway se reducirá

A medida que cada uno de ellos se adentre en el mercado nacional del otro, la divergencia se irá disipando

Repartidor de DoorDash en Nueva York.
Repartidor de DoorDash en Nueva York. reuters

Los inversores de uno y otro lado del Atlántico tienen diferente apetito por las empresas de reparto de comida. Esa es una de las explicaciones de la diferencia de valoración entre DoorDash y Just Eat Takeaway.com. Ambos rivales tienen ingresos y perspectivas de crecimiento similares, pero la capitalización bursátil de 57.000 millones de dólares del grupo estadounidense es cuatro veces superior a la de su rival europeo. A medida que cada uno de ellos se adentre en el mercado nacional del otro, es poco probable que la divergencia sea duradera.

A juzgar por sus resultados financieros, las empresas no son tan diferentes. Los analistas esperan que DoorDash obtenga unos ingresos de 4.900 millones este año, según las previsiones recopiladas por Refinitiv, que aumentarán a 7.500 millones en 2023. Se espera que Just Eat facture 5.500 millones de dólares este año y crezca a un ritmo ligeramente más rápido, alcanzando los 8.700 millones dentro de dos ejercicios.

Sin embargo, DoorDash tiene una posición dominante en Estados Unidos. La empresa dirigida por el consejero delegado Tony Xu se ha expandido en las zonas suburbanas, donde los clientes piden menús más grandes, lo que les reporta mayores ingresos. DoorDash representó el 57% de las ventas estadounidenses generadas por las entregas de comidas en octubre, frente al 17% de 2018, según Bloomberg Second Measure. Xu también hizo un movimiento temprano en el mercado de entregas rápidas de comestibles y suministros para el hogar: ha establecido más de 25 almacenes y ha unido fuerzas con más de 40.000 minoristas, desde Bed Bath & Beyond hasta 7-Eleven.

En cambio, a los accionistas de Just Eat les preocupa que el consejero delegado, Jitse Groen, haya mordido demasiado al adquirir el grupo estadounidense Grubhub a principios de este año. La empresa tenía un escaso 15% del mercado estadounidense de entrega de comida a domicilio en octubre; el valor total de los pedidos en el trimestre julio-septiembre creció solo un 3% interanual. Groen también se ha mostrado escéptico en cuanto a la entrega de comestibles. Mientras tanto, varios competidores están desafiando a Just Eat en Alemania, donde relativamente pocos restaurantes ofrecen entregas.

Uno de esos competidores es DoorDash, que el mes pasado compró la empresa finlandesa de reparto de comida Wolt por 8.000 millones de dólares. Sin embargo, la firma estadounidense se enfrenta a un mercado muy diferente. La mayoría de los países europeos tienen normas más estrictas sobre la contratación de trabajadores ocasionales, y los consumidores son menos generosos con las propinas para los repartidores.

Por ahora, DoorDash lleva ventaja en lo que respecta a la rentabilidad: los analistas esperan que genere un ebitda de 943 millones de dólares en 2023, frente a los 350 millones de Just Eat. Sin embargo, DoorDash está valorada en 56 veces ese ebitda, tras deducir el efectivo neto. Su rival holandés cotiza a 41 veces. A pesar del diferente apetito de los inversores estadounidenses y europeos, la diferencia parece que se reducirá aún más.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías