Pandemia

Goldman Sachs: los cuatro escenarios tras la aparición de 'Omicron'

El escenario más probable anticipa que el crecimiento mundial se desacelere hasta en un 2,5% intertrimestral en 2022

Logo de Goldman Sachs en la Bolsa de Nueva York
Logo de Goldman Sachs en la Bolsa de Nueva York REUTERS

Ante el surgimiento de una nueva y "preocupante" variante del coronavirus, que la OMS ha nombrado "Omicron", el banco Goldman Sachs ha planteado este lunes cuatro posibles escenarios sobre su impacto en la economía mundial. La entidad estadounidense, que tras el ascenso de los contagios en Europa ya había recortados sus pronósticos de crecimiento, ha planteado dos escenarios negativos y dos optimistas sobre como podría evolucionar la situación global, según las posibles características infecciosas de la nueva cepa.

El primer escenario "negativo" que plantea el reporte asume que los rasgos de la variante Omicron harían que se transmita más rápidamente que la variante Delta, y que además pueda evadir la inmunidad contra las infecciones, aunque solo de manera levemente superior y con una mortalidad similar. Según Goldman Sachs, este modelo sería el más probable y produciría una reacción similar a la de cuando apareció la variante Delta durante el primer trimestre de 2022, que se replegaría progresivamente con el avance de los tratamientos. La entidad anticipa que en este escenario "el crecimiento mundial se desaceleraría a una taza anual intertrimestral de entre 2% y 2,5%" por debajo de su pronóstico actual, y que el crecimiento total en 2022 caería de 4,6% a 4,2%

No obstante, en este escenario el crecimiento en 2023 aumentaría a 3,8%, un 0,3% por encima del pronóstico actual del banco. Goldman Sachs añade que, debido a una caída en la demanda, la inflación en 2022 probablemente se sitúe por debajo de su pronóstico actual en servicios y energía, que sobrepasaría su pronóstico actual en bienes, con un impacto neto ambiguo en la inflación general del IPC.

En un segundo escenario "severamente negativo", que el banco cree menos probable, tanto la gravedad de la enfermedad como la inmunidad contra las hospitalizaciones serían sustancialmente peores que para la variante Delta. En este escenario, el crecimiento global será mucho menor que en el primer escenario, mientras que el impacto de la inflación vuelve a ser ambiguo.

El banco no entra en detalles sobre el posible impacto porcentual de esta hipótesis. Sin embargo, asegura que el crecimiento global sería "significativamente menor" que en el primer escenario a la baja debido a presiones hospitalarias más intensas, restricciones severas y temor de los consumidores.

En un tercer escenario de "falsa alarma", las características de Omicron hacen que se propague con menos rapidez que Delta, y no tiene un efecto significativo sobre el crecimiento y la inflación globales. En esta hipótesis, cualquier capacidad de la nueva variante para superar a Delta en Sudáfrica no necesariamente se traslada a otras geografías con tasas más altas de vacunación / infecciones previas más bajas. La situación global permanece relativamente igual.

El cuarto escenario es "optimista". Omicron es un poco más transmisible, pero causa una enfermedad mucho menos grave. En este escenario especulativo de “normalización”, una reducción neta en la carga de enfermedad deja el crecimiento global más alto, y la inflación probablemente más baja a medida que se acelera el reequilibrio de la demanda y la recuperación de la oferta de bienes y mano de obra. 

Las predicciones del primer escenario planteado por Goldman Sachs se alinean con las que Citibank anunció en un informe el viernes. Citi Bank afirma que, dependiendo de si los futuros confinamientos incluyen a las personas vacunadas o no, se estima que “el costo semanal oscilaría entre el 0,2% y el 0,5% del PIB trimestral de la eurozona, en comparación al 1% de los confinamientos anteriores”. Citi calcula que el impacto consolidado podría ser de hasta el 2% del PIB de la zona euro en el cuarto trimestre. Sin embargo, el banco aclara que la magnitud de la caída dependerá de factores como la duración de los confinamientos y la intensidad de los brotes. En este sentido, sus analistas destacan que la correlación entre el número de contagios y la reducción de la movilidad, indicador que se asocia al impacto sobre el PIB, ha disminuído.

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