Entrevista

Jesús González Nieto: “El interés inversor por Latinoamérica sigue siendo limitado”

El desconocimiento por parte de inversores europeos y españoles, así como la interferencia de asuntos extrafinancieros que influyen en esta región, siguen ejerciendo de muro entre las empresas de este mercado y los potenciales inversores

Jesús González Nieto
Jesús González Nieto BME

Desde este lunes, España vuelve a mirar hacia América Latina un año más. El foro de inversión y economía Latibex celebrará hasta el miércoles su vigésimotercera edición. Jesús González Nieto, director gerente del mercado Latibex y BME Growth, detalla qué cabe esperar en un futuro, tanto del evento como del índice, y sin olvidar también el devenir de la perspectiva inversora en el área. Una apuesta inversora que no termina de desarrollarse en una región que tampoco termina de desarrollar su auténtico potencial.

A las puertas del foro Latibex, ¿qué cuestiones cree que marcarán el ritmo del encuentro?

El signo de la pospandemia. Es lo que va a marcar todo, el ver donde estamos, tanto en América Latina como en España. El tema será ver si estamos realmente saliendo adelante y qué amenazas hay. Habrá paneles de economía, con las opiniones de gestores de fondos. Otra de las claves vendrá dada por la sostenibilidad, con un panel dedicado a cómo se están instalando estas prácticas en América Latina o si directamente se está haciendo o no. También habrá pinceladas muy interesantes. Una por ejemplo será sobre el problema de la cadena de suministros. Es un termómetro de cómo están las cosas y un barómetro de hacia dónde creen los expertos que irán.

Desde 1999 Latibex ha acogido a cerca de 40 compañías, que conjuntamente han representado una capitalización de más de 500.000 millones de euros. ¿Qué papel ha jugado y juega Latibex a la hora de canalizar inversión desde Europa hacia Latinoamérica?

Nuestro principal papel es ayudar a que las compañías latinoamericanas se den a conocer entre los inversores europeos. Porque, a pesar de que los números son enormes, muy poca gente en Europa invierte en directo en Latinoamérica. España es un ejemplo paradigmático. España es el segundo inversor del mundo en la región y el primero de Europa en cuanto a inversión directa. Sin embargo, en España los fondos de inversión que invierten en Latinoamérica se cuentan con los dedos de una mano y no sé si me sobra alguno. Nosotros intentamos que se conozcan las empresas de la región, pero se canalizan pocos fondos a través de nosotros.

¿Por qué se produce esto?

Lo primero, por desconocimiento. El inversor español conoce la Bolsa española, un poco de la Bolsa europea y alguno más aventurado quizás entra en la Bolsa estadounidense y ya a partir de ahí, todo es exótico. Es una cosa muy paradójica. Todos creemos que conocemos Iberoamérica pero en realidad no, es un mosaico con grandes diferencias de unos países a otros. Si profundizas en temas económicos no se sabe prácticamente nada más allá de la inflación. Así es imposible que la gente invierta en la región. Por otro lado, intuitivamente los inversores europeos que quieren invertir allí lo hacen a través de empresas españolas que tienen grandes intereses en la región.

Se acaba de producir la primera incorporación en 11 años al índice Latibex, la de EDP Brasil. ¿Por qué tanto tiempo sin ningún desembarco?

Hay diversas causas, la más importante fue la crisis que sufrió la región entre 2011 y 2013. Entonces se paralizaron proyectos que había en marcha. A partir de 2016 se volvieron a recuperar y cuando ya estábamos trabajando con varias compañías, llegó la pandemia. Hemos rescatado este proyecto, tenemos alguno más encima de la mesa y esperamos lograr más. También viene por lo que comentaba antes, la falta de interés. Si no hay mucho interés por parte del inversor europeo significa que cuesta más que se acerquen nuevas empresas.

¿La llegada de EDP Brasil es un cambio de tendencia?

Ojalá sirva de catalizador. Estamos trabajando con alguna otra empresa y si ven que ellos han entrado se lo pueden plantear. Vamos a intentar que así sea, no depende solo de nosotros.

¿Qué está haciendo BME para promocionar esta plataforma?

Tenemos dos niveles. El nivel más internacional tiene en el foro su evento fundamental, al contar con más de 100 inversores que vienen de todas partes. El 63% de los inversores registrados para el encuentro de este año proceden de fuera de España. Lo que ocurre luego es que muchos inversores terminan por invertir en las compañías pero lo hacen allí directamente porque son grandes y tienen incluso ya presencia en la zona. Sí es cierto que inversores más pequeños, por ejemplo banca privada o fondos de inversión españoles, sí que operan aquí. Cuando un inversor es más pequeño no tiene capacidad administrativa, operativa o legal para operar directamente en 10 países a la vez. Además, tenemos una serie de eventos bimensuales que están destinados a inversores más pequeños e incluso, también pensamos en inversores retail ofreciendo cursos de formación que están disponibles en nuestra web.

¿Qué atrae y qué ahuyenta al inversor español y europeo de la región?

Todos aceptan la idea generalizada de que la región es muy interesante y que igual hay que invertir allí. El problema es cuando dan el siguiente paso, que es comprar acciones de allí. En ese momento entra en juego la barrera del desconocimiento. La región es muy heterogénea, e incluso, aunque te fijes en los dos países más grandes de allí, México y Brasil, te das cuenta de que no hay tanta información. Y cuando la hay da la sensación de que hace falta un esquema muy detallado para saber navegar por allí porque hay elementos que no son puramente financieros que influyen sino sociales o políticos. Las compañías españolas se quejan de que el marco institucional no está muy maduro y eso hace que algunos inversores se sigan manteniendo al margen. Hablo de inversión de cartera, otra cosa bien distinta es la apuesta de la empresa española.

¿Cómo ha ido cambiando esa percepción a lo largo de los años?

Percibo poco cambio. Me gustaría decir que todo el mundo está encantado pero no es verdad. Siempre ha habido un interés y cierto tipo de inversores concienciados con tener una cartera muy global pero también el estar cerca de Estados Unidos influye. Quiénes hacen la búsqueda de inversión a nivel internacional primero llegan a Estados Unidos, luego miran a Europa y ya va perdiendo fuerza el tema. Se sofistica el back office, se sofistica la operativa, pero el interés inversor sigue siendo limitado hoy por hoy.

Normas
Entra en El País para participar