Reestructuración

El nuevo presidente de Abengoa confía en un rescate alternativo al de Terramar

Clemente Fernández, líder de AbengoaShares, anticipa que existe otro inversor interesado que ha terminado su 'due diligence' y que debe decidir si presenta una propuesta

Alfonso Murat (consejero de Abengoa SA), Clemente Fernandez (presidente), Adolf Rousaud (secretario) y Cristina Vidal (exconsejera).
Alfonso Murat (consejero de Abengoa SA), Clemente Fernandez (presidente), Adolf Rousaud (secretario) y Cristina Vidal (exconsejera).

Ayer se celebró otra cumbre de accionistas de Abengoa, pero esta vez con una diferencia capital. Los minoritarios agrupados en la plataforma AbengoaShares controlan el consejo de administración. El líder de la sindicatura, Clemente Fernández, es el presidente del grupo de ingeniería, y este martes lanzó varios avisos a navegantes. Aseguró que desconoce los detalles de la oferta de Terramar, insinuó que el Gobierno prefiere una alternativa, afirmó que ya hay un inversor que ha concluido una due diligence de Abenewco 1, y que su deseo es que los accionistas de Abengoa SA participen en esa nueva oferta a través de una ampliación de capital.

Bajo las indicaciones de la sindicatura, la junta no ratificó a la consejera independiente Cristina Vidal, pese a que su permanencia formaba parte del pacto alcanzado el pasado 1 de octubre en aras de la “paz social” que solicita la SEPI para intervenir con 249 millones. Los accionistas –dueños del 25,04% estaban presente o representados en la reunión, del que el 21% está en la sindicatura que pilota el propio Clemente Fernández– sí aprobaron las cuentas de Abengoa correspondientes a 2019, con unas pérdidas de 487,6 millones. El objetivo de esta luz verde, según el presidente de Abengoa SA –en concurso de acreedores desde el pasado febrero– es múltiple.

Fernández aseguró que quiere evitar que la compañía sea expulsada de obras en curso por carecer de dichas cuentas, pretende favorecer que pueda optar a nuevas licitaciones, proporcionar mayor seguridad a los inversores que puedan encontrarse interesados en llevar a cabo una oferta “inclusiva con los accionistas por la compañía” y proporcionar “mayor seguridad a la SEPI, con el objetivo de que pueda avanzarse en el expediente de solicitud de ayuda requerido por la compañía”. Sin llegar a cargar abiertamente contra la oferta de Terramar, que ofrece 200 millones –140 millones en créditos y 60 en capital– y la única presentada, Clemente Fernández sí aclaró que esta no es su preferencia.

“Estoy intentando generar una oferta que sea netamente española”, aseguró, de forma que no necesite el visto bueno del Consejo de Ministros en virtud de la normativa que impide que inversores extranjeros controlen más del 10% de una empresa estratégica sin su beneplácito. Así abriría la posibilidad de que los actuales accionistas de Abengoa SA participaran en el rescate con un porcentaje del 30% al 39% de la filial Abenewco 1.

El inversor de referencia entraría en una ampliación sin derecho de suscripción preferente con la que controlaría más del 50% de Abenewco 1, el resto de los accionistas tendrían opción de entrar y su intención es que el Estado, a través de la SEPI, también forme parte del máximo órgano de administración. A su juicio, el consejo debe vigilar que el dinero nuevo vaya al negocio y no a pagar deudas, en referencia velada a la oferta de Terramar, que incluye el pago a acreedores de Abenewco 1 por 60 millones de euros. La clave de todo el proceso de salvamento está, de nuevo, en los acreedores, que son los que deben poner encima del tapete avales por unos 300 millones para que Abenewco 1 pueda seguir adelante con su negocio.

En este punto, la oferta de Terramar, de origen californiano, está muy avanzada, según explicó Joshua Phillips, socio director del fondo, en una entrevista publicada por CincoDías el 11 de noviembre. Sin embargo, el ejecutivo reconoció que no ha cruzado una palabra con las accionistas de la matriz y que las únicas comunicaciones con la SEPI se han efectuado por escrito. Cierto es que dejó abierta la posibilidad a que los accionistas de Abengoa SA participaran en la operación de salvamento en sus mismas condiciones.

El presidente de Abengoa señala que los 249 millones que eventualmente inyectará la SEPI no son suficientes. “Hace falta más dinero, y mi fórmula no es vender [Abenewco1] a un americano, a un chino o a un indio. Mi fórmula es participar nosotros directamente en el rescate de la filial”, explicó. Lo cierto es que, con esta fórmula, no habrá una compensación gratuita.

Acciones contra Urquijo

 

También se votó la adhesión a la querella presentada por Inversión Corporativa (IC) controlada por los Benjumea, contra varios de los consejos presididos por el actual presidente Gonzalo Urquijo. En concreto, contra este mismo y contra Manuel Castro Aladro, José Luis del Valle Doblado, José Wahnon Levy, Ramón Sotomayor Jáuregui, Pilar Cavero Mestre y Josep Piqué Camps.

Con todo, Clemente Fernández declaró que su intención no es meterse en cuestiones judiciales del pasado. “Voy a seguir procesos constructivos en la compañía, no me voy a meter en líos de demandas ni a levantar alfombras. (...) Yo he venido aquí a gestionar y a levantar un proceso que de por sí creo que va a ser bastante complicado”, afirmó. De hecho, derivó la última responsabilidad sobre este punto en EY, el administrado concursal de Abengoa, si bien este último responsable en última instancia de todas las decisiones del consejo de administración.

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