Aerolíneas

El caso Lufthansa-Austrian, la baza para salvar la compra de Air Europa por Iberia

La toma de la austriaca por el grupo germano precisó que Austria asumiera deuda

Aviones de Lufthansa y Austrian Airlines en el aeropuerto de Fráncfort.
Aviones de Lufthansa y Austrian Airlines en el aeropuerto de Fráncfort.

Una operación corporativa de calado en el sector aéreo europeo, ejecutada 12 años atrás, la compra de la entonces quebrada Austrian Airlines por Lufthansa, se ha convertido en caso de estudio para los abogados de Iberia, Air Europa y del propio Gobierno de Pedro Sánchez en la defensa de la integración de las dos aerolíneas españolas. Puede ser la última baza para salvar la operación.

Cada semana que pasa, y se resienten las finanzas de la filial de Globalia, más se complica el proyecto. Tanto es así que el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, y el presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, han reconocido en público que el pacto de adquisición de hace dos años “solo saldrá adelante si todos ponemos de nuestra parte, incluido el Gobierno”. Analistas de HSBC firman un informe en el que aseveran que la mejor salida para IAG es abandonar, a no ser que el precio, concesiones para facilitar la competencia y la deuda que soporta Air Europa se queden en mínimos.

Esta última carga con 475 millones de euros prestados por el fondo de rescate de empresas estratégicas gestionado por la Sepi. Un balón de oxígeno prácticamente agotado, y al que se suman 140 millones de crédito avalado por el ICO, más deudas con arrendadores de aviones y clientes. La bola supera con creces los 700 millones y se está haciendo indigestible para Iberia, mientras que su rival languidece y le será prácticamente imposible amortizar ese endeudamiento en tiempo y forma.

La firma de IAG pide apoyo para reducir la carga financiera de su rival

Es en este escenario en el que todas las partes implicadas analizan una eventual participación del Estado, complicada por cuanto el soporte financiero prestado por el fondo de la Sepi no prevé una situación similar y la actuación de sus gestores está bajo lupa tras la ayuda a Plus Ultra.

En el antecedente de la entrada de Austrian Airlines en Lufthansa, la CE dio el visto bueno a que el Gobierno austriaco absorbiera 500 millones de deuda, un tercio de la cantidad que colgaba de Austrian, para hacer viable la operación. Esta se quedó en unos 220 millones para el conglomerado germano.

Distintas fuentes consultadas afirman que IAG no ha hablado de cifras con el Gobierno, pero sí ha demandado apoyo. La fórmula para aliviar la mochila de Air Europa podría ir desde la quita, hasta ampliaciones en los plazos de amortización y la capitalización.

Examen ante el mercado

La Dirección General de Competencia de la UE está enviando ya a todas las partes implicadas el plan de concesiones (remedies) ofrecido por Iberia para allanar el proyecto de adquisición de Air Europa: asociaciones de consumidores, aerolíneas rivales, administraciones públicas afectadas, gestores aeroportuarios, etcétera. Se trata de recopilar distintas sensibilidades ante una operación que se ha complicado por la dureza de la crisis y la extensión del procedimiento de análisis. En los cuarteles generales de IAG, matriz de Iberia, se espera la respuesta de Bruselas antes de que concluya el mes.

La CE sondea el mercado para comprobar si los ‘remedies’ de Iberia son suficiente

El conocido como test de mercado es parte fundamental de un examen de la operación que tiene fecha de conclusión el 4 de enero, pero no es la única. Fuentes conocedoras de los continuos contactos entre Iberia y la CE comentan que la aerolínea ha elevado los remedies que formaron parte de su propuesta voluntaria inicial (fix-it first remedy) y que apenas podría moverse de esta última posición para que la adquisición del eterno rival siga teniendo sentido. La compañía que preside Javier Sánchez-Prieto sigue contando con Volotea y World2Fly para la cesión de aviones, ocho y dos, respectivamente, rutas de corto, medio y largo radio, y slots. A ello se han sumado otros derechos de despegue y aterrizaje, así como rutas que pueden ser ocupados por otros competidores.

Las fuentes consultadas explican que el órgano europeo de Competencia está poniendo una pega fundamental a los remedies: ni Volotea ni World2Fly son aerolíneas de red (con vuelos de corto y medio radio que conectan con otros de larga distancia) y difícilmente pueden ocupar espacios de Air Europa e Iberia sin perjudicar al consumidor. Un argumento ante el que IAG esgrime que no hay aerolínea que opere en red en España a la que cederle producción. Iberia ve más que generosas sus concesiones a la vista de que ambas compañías han mermado en tamaño y que la recuperación de los niveles de negocio de 2019 no se avista hasta 2025.

De ser aceptadas sus propuestas, la mayor referencia del sector aéreo español tendría dos problemas aún para sacar adelante una adquisición que acordó hace dos años, cuando aún no había rastro de la crisis sanitaria: el precio pactado con la familia Hidalgo, propietaria de Air Europa, y la citada mochila de deuda que va acumulando esta última.

La dirección de IAG ya negocia una rebaja de precio con la familia Hidalgo

Las conversaciones entre la dirección de IAG e Iberia con la familia de Juan José Hidalgo están en marcha. Su último contrato fue de 500 millones en efectivo, pagaderos en 2027, más la asunción de la deuda. Ahora se pretende bajar de nuevo la cifra, que inicialmente fue pactada en un solo pago en efectivo de 1.000 millones.

Una flota que ya pierde el 30% de sus unidades

Air Europa fue objeto de deseo de Iberia en su mejor momento. Al cierre de 2019 rozaba los 13 millones de viajeros, lo que supuso un alza de 1,3 millones respecto al año anterior y un incremento del 26% desde 2015. La salida de la crisis financiera y su estrategia comercial dieron lugar a beneficios, al encargo de aviones y a operar una flota de 50 aeronaves, la mayoría con menos de cuatro años de antigüedad. Tener una escuadra prácticamente nueva le valió en 2018 el apelativo de aerolínea de red más eficiente de Europa, según la organización medioambiental alemana Atmosfair.

El esfuerzo por crecer estaba hecho y los propietarios lograron un trato millonario con Iberia para desprenderse del activo estrella de Globalia. La pandemia ha truncado en buena parte el plan: Air Europa ha precisado ayuda pública para mantenerse viva a la vista del derrumbe de la actividad y del impacto de la crisis en los negocios turísticos de su matriz.

La flota se ha visto reducida un 30%, hasta los 35 aviones, y la producción está recortada mientras no se recupere la demanda. La dirección no descarta pedir una ampliación del rescate público.

Para Iberia, el adelgazamiento de Air Europa es, en sí mismo, un ‘remedy’ para facilitar la competencia en vuelos domésticos, intraeuropeos y hacia América. También presiona a favor de la integración la necesidad de soporte para Air Europa. Sobrevuela el fantasma de Alitalia.

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