Aerolíneas

Volotea fija de nuevo el rumbo hacia la salida a Bolsa en un plazo de dos a cinco años

Abrirá bases en Barajas, Canarias y en el norte de España si se hace con activos de Iberia y Air Europa

El consejero delegado de Volotea, Carlos Muñoz.
El consejero delegado de Volotea, Carlos Muñoz.

Resistente a la profunda crisis que ha zarandeado al sector aéreo y con planes de crecimiento a corto plazo. Así se muestra Volotea, cuyo anhelo es entrar entre las cinco mayores aerolíneas con presencia en España. En declaraciones a Cinco Días, uno de sus fundadores y consejero delegado, Carlos Muñoz, es optimista respecto a la segunda mitad del ejercicio y empieza a descongelar un viejo objetivo: la salida a Bolsa.

La compañía aérea de origen catalán y con 17 bases en España, Francia, Italia, Alemania y Grecia, ya proyectó el salto al parqué en 2016, cuando se debatió entre cotizar en Madrid o hacerlo en Londres. Finalmente se decantó por la plaza española y la carrera quedó en suspenso en la recta final. Pese al duro impacto que ha supuesto la pandemia, Muñoz se ve con posibilidades para volver a intentarlo en un plazo de dos a cinco años. “Está en nuestro plan de negocio”, afirma.

Crecerá un 30% en oferta de asientos este verano respecto a 2019. El 80% de la producción será en vuelos domésticos

De hecho, acaba de reforzarse con el fichaje de un experto del low cost como director general financiero. Se trata de Mike Powell, quien ocupó el mismo puesto en Wizz Air durante ocho años (2007-2016), sacándola a Bolsa en Londres en 2015.

La diversificación geográfica, la apuesta por el corto y medio radio desde ciudades medianas, y la gestión de una flota de 40 aviones en alquiler, han hecho que Volotea haya sufrido menos que otras muchas referencias del sector. Su comportamiento parece anticíclico: prevé cerrar 2021 con resultado neto positivo. “Para salir a Bolsa deberemos encontrar apetito en el mercado y mostrar solidez con nuestros resultados; ya en 2016 estábamos preparados y volveremos a estarlo”, asegura el CEO.

Una de las palancas para impulsar el crecimiento puede ser cedida por Iberia y Air Europa en el contexto de su operación de integración. La entrega de una parte de la actividad de corto y medio radio a Volotea fue propuesta por la aerolínea de IAG como Fix-it First remedy (solución de arreglo previo) a la CE. De salir adelante, la joven aerolínea abriría de dos a cuatro bases en España, además de consolidar sus bases previas a la crisis. Madrid-Barajas sería uno de los nuevos emplazamientos estables, estando el resto de posibles bases en Canarias, y en el norte de España.

Aviones de la joven aerolínea Volotea.
Aviones de la joven aerolínea Volotea.

Muñoz elude pronunciarse sobre si el acuerdo con Iberia incluye aviones, algo que se da por hecho en el sector aéreo.

Más allá de este movimiento, el desarrollo de Volotea debería ser orgánico, apunta el directivo, quien confía en el despegue de la empresa sin la necesidad de integrarse en uno de los grandes grupos: “Ryanair y Easyjet han desmostrado que se puede competir en solitario en el negocio del punto a punto”.

Más vuelos domésticos

En Volotea confían en que el avance de la vacunación en Europa sirva para restablecer la movilidad. Con todo, su plan de negocio para lo que resta de año busca reducir los riesgos: el 80% de la producción será doméstica, por un 20% internacional. Antes de la pandemia, el equilibrio era de 40% nacional frente al 60% transfronterizo. La esperanza de la compañía es sacar del ERTE a la práctica totalidad de sus 1.350 trabajadores.

Volotea no precisa más capital ni créditos para despegar, según su CEO, Carlos Muñoz

Muñoz subraya que “en vuelos domésticos en España, Francia, Italia y Grecia no nos topamos con restricciones y percibimos alegría en la demanda para el tercer trimestre e incluso el cuarto”.

La programación para este verano crece un 30% en asientos ofertados respecto al de 2019. Sus 40 aviones (20 A319 y 20 A320), desde un máximo anterior de 36 aparatos, operarán un total de 363 rutas. Además, abrirá dos nuevas bases, en Lyon (Francia) y Olbia (Italia), y volará a 19 nuevos aeropuertos. De las 363 rutas, 70 son de estreno y gran parte conectan con islas.

Carlos Muñoz, quien también estuvo en el equipo que creó Vueling, piensa que Volotea no precisa inyecciones de capital o la apertura a nuevos socios. La empresa sí ha tenido que endeudarse para pasar el bache. Emitió pagarés por 20 millones en el MARF y firmó un crédito con aval del ICO, en julio del año pasado, por 140 millones. Este soporte, otorgado por Santander, Caixa Bank, ICO, Bankinter, Liberbank, BBVA, Ibercaja y el Institut Català de Finances (ICF), ha sido ya ampliado de cinco a ocho años.

Volotea fija de nuevo el rumbo hacia la salida a Bolsa en un plazo de dos a cinco años

Más local. Volotea volvió a las pistas en junio del año pasado, tras el primer estado de alarma, y cerró un verano de 2020 con un nivel de actividad del 83% (solo redujo un 9% el número de rutas operada) respecto al periodo estival de 2019. La empresa achaca el éxito a la adaptación al mercado doméstico.

17 bases. La empresa se califica a sí misma como la aerolínea de las pequeñas y medianas ciudades europeas, por lo que un futuro asentamiento en Madrid sería una excepción en su ADN. Tiene base en Asturias, Atenas, Bilbao, Burdeos, Cagliari, Génova, Hamburgo, Marsella, Nantes, Nápoles, Palermo, Estrasburgo, Toulouse, Venecia y Verona. Y va a abrir en Lyon y Olbia.

Apuesta por Airbus. La dirección decidió cambiar su flota el pasado enero, adelantado dos años ese proyecto, para ser un operador 100% Airbus.

Novedades. Para este verano Volotea anunció en abril el estreno de nueve rutas que enlazan seis ciudades españolas con destinos de Islas Baleares. Con ello, ha elevado su oferta de asientos un 149% respecto a 2020. La firma entra en Badajoz, Reus, Salamanca y San Sebastián.

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