Farmacéuticas

Werfen, la multinacional sigilosa que podría valer en Bolsa hasta 6.000 millones

Debutó en el mercado de capitales pero rechaza una OPV; su tamaño y perfil de negocio la harían clara candidata al Ibex

Unas instalaciones de Biokit, propiedad de Werfen.
Unas instalaciones de Biokit, propiedad de Werfen.

La Bolsa española carece de grandes compañías tecnológicas y de investigación, aquellas que han liderado el rally bursátil que ha llevado a los índices europeos y estadounidenses a batir una y otra vez máximos. Pero sí existen en España ciertas empresas de perfil claramente ganador a ojos de los inversores, aunque no coticen en el Ibex ni tengan intención de salir a Bolsa. Es el caso de la compañía catalana Werfen, que acaba de estrenarse en el mercado de capitales y que, a la vista del apetito observado por sus bonos y de sus ratios financieros, podría alcanzar una valoración bursátil de hasta 6.000 millones de euros, según señalan fuentes de mercado.

Esta firma especializada en diagnósticos clínicos se ha convertido de forma sigilosa en una multinacional de la investigación médica. Y no ha perdido en el camino su eminente perfil de empresa familiar: su capital se reparte a partes iguales entre los cuatro hijos del fundador, José María Rubiralta.

Obtuvo a junio ingresos de 910 millones, el 20% más, y ebitda de 303 millones

Werfen tiene presencia en más de 30 países y el año pasado alcanzó una facturación de 1.696 millones de euros, con un crecimiento del 15%, y un beneficio de 261 millones de euros, el 45% más que en el ejercicio anterior. Fundada en 1966, no ha sido hasta este mes de octubre cuando ha tenido su primer contacto con el mercado de capitales, con una emisión inaugural de bonos por 300 millones de euros a un plazo de cinco años.

La colocación registró una demanda que superó en casi seis veces la oferta, prueba del elevado interés de los inversores por una compañía puntera y con unas ratios financieros envidiables.

“Si quisieran, tendrían tamaño para cotizar en el Ibex”, aseguran fuentes de banca de inversión. En el folleto de la emisión registrado en Dublín, donde cotizan los bonos, Werfen avanza sus resultados del primer semestre del año: un ebitda de 303 millones de euros a junio, que crece el 57% interanual, y un beneficio que más que se duplica en el último año, hasta los 198 millones de euros.

Su capital se reparte por igual entre los cuatro hijos del fundador José María Rubiralta

Su cuenta de resultados se ha visto impulsada de forma innegable por la pandemia, con actividades como los test PCR. Pero el negocio de Werfen tenía ya su foco en áreas estratégicas en el día a día hospitalario, como coagulación, autoinmunidad y acute care diagnostics o cuidados intensivos.

Según explica la compañía, más de 1,8 millones de muestras diarias se analizan con reactivos y sistemas Werfen en laboratorios de todo el mundo.

Deuda en mínimos

A junio de este año, y con anterioridad a la emisión, su ratio de deuda sobre ebitda era de tan solo 0,5 veces, frente a las 1,5 veces de junio del año pasado. En julio de este año realizó una refinanciación sindicada de 250 millones de euros que, sumada a la colocación de 300 millones en bonos, ha permitido a la compañía refinanciar toda su deuda a largo plazo. Así, los fondos obtenidos de la colocación del pasado mes se han destinado a repagar anticipadamente vencimientos de deuda bancaria de 2022 y 2023.

Con esta carta de presentación, fuentes financieras señalan que Werfen sería un claro candidato para cotizar en Bolsa, con alfombra roja en el Ibex. Sus niveles de endeudamiento y beneficios permitirían una valoración de entre 5.000 a 6.000 millones de euros. En línea con la actual capitalización bursátil de Fluidra o Mapfre, en la banda alta de esa horquilla, o de Enagás, en la parte baja. La compañía no tiene, sin embargo, ninguna pretensión de salir a Bolsa ni tampoco de buscar ningún socio para su capital.

Su actual posición financiera le permite además abordar posibles oportunidades de compra partiendo de un nivel de endeudamiento muy reducido. De hecho, cuenta con un equipo especializado en la búsqueda de compañías que permitan reforzar su tamaño y completar su tecnología. En 2016, Werfen adquirió la alemana TEM por 125 millones de euros y al año siguiente se hizo con la estadounidense Accriva Diagnostics por 380 millones de dólares.

Pese a su intenso crecimiento y sus volúmenes de negocio, la compañía lleva décadas manteniendo un perfil bajo que aspira a conservar. Aunque, ahora tendrá más obligaciones.

Más transparencia

Tras la emisión de bonos sí tendrá que reportar sus resultados de forma trimestral, en lugar de anual como hasta el momento. “Tienen una fuerte cultura corporativa y una ejecutiva muy profesional”, señalan fuentes próximas a la compañía. El presidente es, desde 2019, Marc Rubiralta y el consejero delegado, Carlos Pascual, con una trayectoria profesional de 33 años en la compañía. El abogado Miquel Roca Junyent es el secretario del consejo de administración.

 

Normas
Entra en El País para participar