Isidro Fainé: "La función directiva ha de ser diligente, ágil y determinada"

Los directivos repiensan su modelo de liderazgo durante el XX Congreso de CEDE

Isidro Fainé, durante la clausura del XX Congreso Directivos CEDE.
Isidro Fainé, durante la clausura del XX Congreso Directivos CEDE.

Un nuevo liderazgo para los nuevos tiempos que se avecinan y para las nuevas oportunidades que surgen. El objetivo es, así lo aseguró el presidente de la Fundación CEDE y de la Fundación La Caixa, Isidro Fainé, durante la clausura del XX Congreso de Directivos CEDE, celebrado este jueves en Córdoba, “recuperarnos lo antes posible de la crisis económica provocada por la pandemia y sacar provecho y adelantarnos a las transformaciones profundas y aceleradas que tendrán lugar en nuestro entorno económico, financiero y social”.

Dos pilares fundamentales en esta recuperación son los empleados y el sector público: los primeros porque “han mostrado una gran capacidad de adaptación y una gran creatividad ante los cambios derivados de la pandemia”, y los segundos por haber “proporcionado un apoyo excepcional a las familias y a las empresas”. Pero lo que es clave, según Fainé, es la función directiva.

Por ello se requiere, en primer lugar, diligencia para realizar un análisis bien informado y riguroso del entorno. También se necesita agilidad para actualizar y llevar a cabo los planes estratégicos basados en la nueva realidad, así como una gran determinación para convertir las líneas estratégicas en planes de acción, a la vez que seguir demostrando que “resistimos ante esta realidad tan compleja”, y finalmente es necesario “mantener el compromiso fiel con la misión y los valores de cada una de las empresas, en especial la responsabilidad social”.

Porque, “en todos los grandes directivos y emprendedores que he conocido he visto combinadas dos cualidades complementarias, como son determinación y resolución para actuar en el momento adecuado, además de sagacidad, cautela y clarividencia para tener en la cabeza en todo momento un plan con los pasos que vendrán posteriormente”.

El optimismo y el empuje también son decisivos, “y resulta crucial que en tiempos de crisis el directivo no caiga en el agobio y no se deje arrastrar por el pesimismo”, señaló en su discurso el presidente de la Fundación CEDE, quien cree que la reactivación se ampliará a lo largo de 2022 gracias a las vacunaciones masivas, donde España destaca en positivo, al buen tono de las grandes locomotoras internacionales, como son EE UU, China y Alemania, y a las inversiones y las reformas ligadas a los fondos europeos de recuperación. Puso sobre la mesa cinco retos pendientes para las empresas: aumentar el tamaño, eliminar la burocracia, potenciar la formación de los trabajadores, reducir las desigualdades dentro de las organizaciones y cuidar la calidad y atención de servicio al cliente.

Precisamente, a este último asunto se refirió Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, que destacó la manera en la que ha cambiado la relación con los clientes, y aseguró que “pese a la gran trascendencia de los canales digitales siguen siendo muy importantes los canales tradicionales, y es necesario mantener el servicio a las personas que no usan estos nuevos canales digitales”. Gortázar insistió en la necesidad de “combinar la transaccionalidad de lo digital con la personalización por medio de lo que nos ofrece el uso de los datos”.

Sobre liderazgo habló también el presidente de Agbar, Ángel Simón, quien ensalzó las dos competencias básicas para un buen líder, además de un compromiso permanente de los trabajadores, es el liderazgo interno y el externo. “Tienes que relacionarte con todo el equipo en red y de una manera clara, y las personas están en el centro de la empresa”. Y ahora más que nunca se necesita: “empatizar, ejercer liderazgo y tener transparencia”, añadió Simón.

A su lado, el presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, aseguraba que la clave en esta pandemia ha sido la “capacidad de adaptación rápida”. Según aseguró a los más de 800 asistentes al congreso, dirigir una empresa es adaptarse a los tiempos, descubrir oportunidades y esquivar los riesgos que se suceden en el camino. “La pandemia ha sido una cura de humildad. Hay factores externos que nos pueden afectar a todos y nos tiene que hacer repensar nuestros negocios y tomar decisiones más rápidas”. 

Dentro de este nuevo contexto, la vicepresidenta de Microsoft Western Europe, Pilar López, puso la innovación en el centro de la relación con el cliente: “no es solo disponer de la tecnología y aplicarla como la gestión que se haga del cambio normativo y de la gobernanza, esto nos abre un mundo de posibilidades para la personalización y micro segmentación con nuestros usuarios, para llevarles la mejor experiencia y el mejor servicio”.

Porque el puerto al que se dirigen las empresas, concluyó Fainé, pasa por ofrecer un buen servicio a los clientes, dando más y mejores oportunidades de desarrollo profesional y creando riqueza para el bien del Estado y de la sociedad. Y tener siempre presente que “liderar es servir”.

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