El BCE necesita un megáfono más potente para llegar a los mercados

A Lagarde no le servirá de consuelo tener razón si la subida de los precios de los bonos conduce a un endurecimiento de las condiciones en el presente

Christine Lagarde, presidenta del BCE, el jueves.
Christine Lagarde, presidenta del BCE, el jueves. reuters

Christine Lagarde, intentó convencer el jueves a los mercados de que no subirá los tipos tan pronto como esperan. Sus palabras tienen que significar más para los inversores en bonos de lo que lo hacen ahora.

Los precios del mercado monetario muestran que los inversores esperan que el BCE eleve su tipo de depósito desde el mínimo histórico de -0,5% antes de finales de 2022. Es así pese a que Lagarde dijo en repetidas ocasiones que ninguna de las condiciones para dicha subida se cumpliría en ese plazo. Peor aún, los retornos de los bonos de la zona euro, especialmente los del sur, subieron mientras ella hablaba.

No todo es culpa suya. Los bancos centrales de otros países están empezando a reaccionar ante una aceleración global de la inflación que está resultando mucho menos transitoria de lo que habían previsto. El Banco de Canadá, por ejemplo, terminó inesperadamente su programa de compra de bonos el miércoles y dijo que podría subir los tipos tan pronto como en abril de 2022. Y el Banco de Inglaterra podría hacerlo la semana que viene. Los inversores apuestan por que Lagarde también se verá obligada a adelantar el endurecimiento.

Probablemente se equivoquen. Es cierto que la inflación de la zona euro ha repuntado y, con un 3,4%, está muy por encima del objetivo del 2%. Y los precios en Alemania subieron un 4,6% interanual en octubre, la tasa más alta registrada desde que se iniciaron las series armonizadas de la UE en 1997. Pero hay mucho menos peligro de una espiral de inflación que en EE UU, Canadá o Gran Bretaña.

A Lagarde no le servirá de consuelo tener razón si el aumento de los costes de los préstamos a corto y largo plazo conduce a un endurecimiento de las condiciones financieras en el aquí y ahora. La táctica que desplegó el jueves, de repetir el mismo mensaje con las mismas palabras, no está haciendo cambiar de opinión a los inversores. Ella y sus colegas del BCE tendrán que ser más contundentes si quieren convencer a los mercados de que hablan en serio. A la economía de la zona euro le interesa que lo hagan cuanto antes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías