Cita en Fráncfort

La inflación y los tipos al alza presionan al BCE antes de la cita clave de diciembre

El encuentro de mañana será de transición antes de tratar el fin del PEPP

La expectativa de inflación en la zona euro está en máximos de 2014

Christine Lagarde, presidenta del BCE
Christine Lagarde, presidenta del BCE Efe

Diciembre será sin duda el momento de la verdad para el BCE. El momento en el que decidir cómo será el repliegue del plan de compras antipandemia, la herramienta estrella con la que ha combatido la crisis, y cuyo final está previsto para marzo de 2022. El encuentro que celebra este jueves el Consejo de Gobierno de la institución será la preparación para esa otra cita, en la que el BCE actualizará además sus previsiones macro y lanzará las primeras estimaciones de crecimiento e inflación para 2024.

Los expertos coinciden en que la reunión de noviembre será de transición hacia el encuentro del mes siguiente. No se esperan anuncios de calado, aunque sí pistas de cómo continuar garantizando unas condiciones óptimas de financiación tras el plan antipandemia y, sobre todo, una señal de cómo abordar la subida persistente de los precios en la zona euro. El alza de la inflación, que el BCE insiste en calificar de transitoria aunque su duración esté siendo mayor de lo previsto, está de hecho tensionando el mercado de deuda y elevando las expectativas de subida de tipos en la zona euro. Esto último algo impensable hace poco más de un mes.

El rendimiento del bono alemán a una década está cada vez más cerca del cero. Llegó a marcar el pasado 12 de octubre el -0,0859%, máximos desde mayo de 2019. Y ahora cotiza al mayor nivel desde mayo de este año, en el -0,127%. Las expectativas de inflación, según los futuros a 5 años, uno de los indicadores de precios a los que el BCE presta más atención, también están subiendo con fuerza y se sitúan en el 2,0509%, su mayor nivel desde septiembre de 2014 y por encima incluso del objetivo de precios del 2% que se ha marcado el BCE en su nueva estrategia. No en vano, los precios de la zona euro han crecido en septiembre el 3,4%, la mayor tasa desde septiembre de 2008, fruto del alza imparable de los precios de la energía y de los problemas de suministro.

El alza de precios, que se refleja ya claramente en unas rentabilidades más elevadas para la deuda, será por tanto un debate obligado en la reunión de mañana del Consejo de Gobierno del BCE. Será el penúltimo encuentro al que asista el aún presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, que presentó la pasada semana su dimisión y que advirtió en su despedida que “no hay que perder de vista los riesgos de la inflación”.

Para Gergely Majoros, miembro del Comité de Inversión de Carmignac, ante el aumento de la expectativa de alza de tipos en la zona euro, el BCE deberá enviar una señal clara de su compromiso de garantizar unas condiciones favorables de financiación. “En Europa, el mercado de renta fija está apuntando al inicio de un ciclo de tipos al alza ya a finales de 2022, lo que es contradictorio con la indicación de tipos (forward guidance) del BCE. Necesita defender la credibilidad de sus propios compromisos”, señala.

El experto insiste además en que el BCE deberá avanzar en la estrategia para el final del plan antipandemia, de modo que no haya un deterioro abrupto de las condiciones de financiación en la zona euro a partir de marzo del próximo año. En su opinion, una opción realista sería reemplazar el PEPP por un programa de tamaño más reducido y de duración temporal, aunque el BCE también estaría tanteando la creación de un nuevo plan preventivo ante futuras crisis con la flexibilidad del PEPP.

Desde Julius Baer añaden que el BCE podría enviar un mensaje claro que enfríe la expectativa de endurecimiento monetario. “El mercado está considerando una subida en la tasa de depósito tan pronto como en julio de 2022”, explican. La firma suiza no espera que el BCE considere un alza de tipos hasta al menos 2024.

Las compras de activos no flaquean

Nuevo entorno. El BCE decidió en septiembre rebajar la intensidad de sus compras mensuales de activos, ante la evidente recuperación de la economía de la zona euro. El contexto sin embargo ha dado un vuelco y los elevados precios de la energía y los problemas de suministro hacen temer ahora un freno del crecimiento, que en el mercado se refleja en mayores rendimientos en la deuda soberana. En consecuencia, el BCE no ha rebajado la intensidad de sus compras en este mes

Programa PEPP. El BCE adquirió la semana pasada otros 18.644 millones de euros dentro del programa de compras antipandemia, que ya alcanza un total de 1,459 billones de euros. En la actualidad, el volumen de compras del PEPP ronda los 70.000 millones al mes, a los que se suman otros 20.000 millones del programa previo.

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