Una nueva luz emerge de los compradores en la sombra de China

El comercio 'daigou', en el que los compradores adquieren productos con descuento en el extranjero para clientes chinos, ha caído mucho por las restricciones

Bolso de Gucci.
Bolso de Gucci. reuters

Una zona gris del consumo chino se está volviendo más clara. El comercio transfronterizo conocido como daigou se ha visto muy afectado por la restricción de los viajes, frenando las ventas de todo tipo de productos, desde leche en polvo hasta bolsos de piel de becerro.

Muchos minoristas, sobre todo del lujo y los cosméticos, son reacios a decir mucho sobre la economía daigou, que consiste en que los compradores adquieren productos con descuento en el extranjero para clientes de la China continental. Aumake, una pequeña firma australiana dedicada a este segmento, informó hace poco de que las ventas se desplomaron un 79% en el ejercicio que finalizó el 30 de junio, y su pérdida neta casi se cuadruplicó.

Otros también habrán sufrido. Tanto LVMH como Kering informaron de que sus beneficios netos cayeron un tercio en 2020. Ninguna señaló a los revendedores de China, pero si fue un mercado de 85.000 millones de euros antes de la pandemia, como estimó Nielsen, probablemente fue un factor importante. La neozelandesa A2 Milk culpó en agosto a este comercio opaco de su caída en el ebitda.

Hay esperanza. El control de las cadenas de suministro y de las relaciones con los clientes se pierde en la confusión de los daigou. También es más fácil que se cuelen falsificaciones. Algunas empresas ya estaban invirtiendo en otros canales. Richemont y Chanel intentaron fijar precios globales planos para evitar el arbitraje. Las marcas de lujo subieron además sus ventas por internet y en la isla de Hainan, donde hay un nuevo centro duty-free. A2 y otros han ampliado sus líneas de productos locales. Los exportadores también se están adaptando. Los bolsos de lujo se pueden encontrar en el portal Taobao, de Alibaba, con grandes descuentos. Los gastos de marketing de Aumake se multiplicaron por 11 en 2020, ya que invirtió en ecommerce para sortear las fronteras cerradas.

Sería una tontería subestimar a los adictos a las gangas. El virus no acabará con el mercado daigou, pero puede haberlo infectado lo suficiente como para que las empresas encuentren alternativas más saludables.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías