Los seguros contra incendios de EE UU acabarán en el pozo de lo público

Las aseguradoras responden al aumento de los fuegos y las inundaciones reduciendo cobertura y subiendo precios

El calentamiento global implica un clima más salvaje, y pérdidas mayores y menos predecibles para las aseguradoras. La cancelación de las pólizas y el aumento de las primas tientan a los gobiernos a intervenir.

Los grandes huracanes son cada vez más intensos y los daños de los incendios forestales aumentan rápidamente. El 70% de los 81.000 millones de dólares de pérdidas mundiales de 2020 aseguradas por catástrofes naturales fueron causadas por incendios, inundaciones y tormentas menores, según Swiss Re. En la última década, estos costes en Norteamérica han superado a los de huracanes y terremotos.

Las aseguradoras responden reduciendo cobertura y subiendo precios. En California, las no renovaciones de pólizas residenciales subieron un 31% en 2019, sobre todo en zonas de alto riesgo de incendio. Las nuevas pólizas suscritas por el grupo de seguros de último recurso del estado crecieron un 225% en el mismo periodo. En Florida, una agencia creada por el estado en 2002 cuenta ahora con más de 700.000 pólizas, frente a las 420.000 de hace dos años. Espera llegar a 1,3 millones a finales de 2022.

Lo ideal sería que estos respaldos fueran básicos, pagaran su precio e incentivaran la reducción del riesgo. Pero la política puede interponerse. Por ejemplo, los seguros contra inundaciones. Las aseguradoras privadas tienden a excluirlo, y el programa federal ofrece 5 millones de pólizas. Tiene una deuda de más de 20.000 millones.

Pronto entrarán en vigor cambios diseñados para hacer que los dueños de viviendas paguen lo suficiente para cubrir los costes. Pero las casas más viejas tienen descuentos y hay límites a la rapidez de subida de las primas. Y el 1% de las viviendas se reconstruyen con tanta frecuencia que suponen casi el 10% de los pagos.

Los programas defectuosos pueden sobrevivir a los esfuerzos de reforma. Aparte de la carga financiera para el Gobierno, los seguros subvencionados animan a la gente a seguir viviendo y construyendo en lugares vulnerables. Puede que el tiempo sea imprevisible, pero los políticos no.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías