EDPR se abre a invertir en eólica marina en España: “Se dan muy buenas condiciones”

La compañía se fija en la costa asturiana y en las Islas Canarias

Parque eólico flotante de EDPR en Viana do Castelo (Portugal).
Parque eólico flotante de EDPR en Viana do Castelo (Portugal).

Windfloat Atlantic, primer parque eólico flotante de Europa continental, cumple un año de operación y ha alcanzado una producción de energía de 75 gigavatios hora (GWh).

El parque pertenece al consorcio Windplus, propiedad de Ocean Winds (79,4%), una joint venture entre EDP Renovables y Engie, Repsol (19,4%) y Principle Power (1,2%), y es el primero del mundo en emplear la tecnología WindFloat. Cuenta con tres plataformas flotantes [a 20 kilómetros de la costa de Viana do Castelo (Portugal] en las que se han instalado unas de las turbinas comerciales más grandes del mercado.

La capacidad total de la instalación es de 25 megavatios (MW) y también tiene 18 kilómetros de cable en el fondo marino que permiten inyectar energía renovable a la red nacional, con una capacidad de soportar olas de 20 metros y vientos de hasta 100 km/h.

En octubre de 2018, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) otorgó un crédito de 60 millones de euros a Windplus, filial de EDPR, a Repsol y a Principle Power para financiar el desarrollo de esta tecnología. Además, recibió 29,9 millones de euros del programa de la Unión Europea NER 300 y 6 millones del gobierno de Portugal a través del Fondo Portugués de Carbono (FPC).

Windfloat Atlantic también tiene parte española. Una de las plataformas se construyó en el Puerto de Ferrol por una joint venture formada por Navantia y Windar

Un grupo de medios, entre los que está CincoDías, ha visitado la instalación acompañado por el director del proyecto José Pinheiro.

Pinheiro destacó que existen “grandes oportunidades de expansión” para esta tecnología y que en España se dan “muy buenas condiciones” para invertir en ella. “Hay viento, hay mucho mar, hay necesidades de transición energética. Hay un buen encaje para este tipo de tecnología forme parte del mix energético en España. Las Islas Canarias son un sitio muy claro”, apuntó.

Según detalló Rui Teixeira, director financiero de EDP y consejero delegado de EDP España, a principios de año en la presentación del plan estratégico de la empresa hasta 2025, el grupo luso está estudiando un proyecto de “escala semi industrial” que podría llegar a tener unos 50 MW, el doble que el de Viana do Castelo.

Asimismo, recientemente se ha anunciado una alianza entre Ocean Winds y el grupo español Disa para un proyecto en las Islas Canarias, que podría crear hasta 3.700 puestos de trabajo directos e indirectos. Fuera de la península, Ocean Winds ya tiene avanzado otro parque flotante en el Golfo de Lyon, en Francia, cuya operación está previsto para finales de 2022.

“La tecnología offshore flotante tiene sin duda un potencial muy interesante, dado que el viento en alta mar suele ser más fuerte, con lo cual esta tecnología permite acceder a él. Teniendo en cuenta que las costas de los países suelen ser muy profundas a pocos kilómetros, tiene muy buen encaje”, dijo Pinheiro.

Windfloat está pensado para operar durante 25 años y actualmente cuenta con una plantilla fija de 12 personas que se encargan a tiempo completo del servicio y la operación del parque.

Aparte de inversiones en tecnología eólica flotante, EDP se dejará unos 2.000 millones de euros en España en los próximos cuatro años: unos 700 en actividad de redes y el resto en renovables y plataforma de clientes y gestión de energía. EDP Renovables es el cuarto productor mundial de energía renovable y opera en 17 mercados internacionales (España, Portugal, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Francia, Grecia, Italia, México, Polonia, Rumanía, Hungría, Chile, Vietnam, Reino Unido y Estados Unidos).

Iberdrola ataca con 1.000 millones

El grupo que preside Ignacio Galán ha diseñado un plan de 1.000 millones para la puesta en marcha de un complejo en aguas nacionales con turbinas no ancladas al fondo marino.

El proyecto generaría 2.800 empleos al año e involucraría a 66 centros tecnológicos y empresas españolas, 52 de ellas pymes. El complejo eólico entraría en operación en 2026 con una capacidad de 300 MW. Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica ha sacado a información pública la propuesta de hoja de ruta de la eólica marina y las energías del mar, que plantea el objetivo de alcanzar entre 1 y 3 GW de eólica flotante en 2030, con lo que España podría aportar hasta un 40% de la meta europea (7 GW al final de la década).

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