El INE recorta en casi dos puntos el crecimiento de la primavera y enfría la previsión de recuperación del año

Recorta el crecimiento intertrimestral entre abril y junio del 2,8% al 1,1% ante los malos datos de ventas, salarios y empleos de las grandes empresas que recopila el fisco

Una trabajadora en el nuevo centro logístico de Amazon en Illescas.
Una trabajadora en el nuevo centro logístico de Amazon en Illescas. EFE

La economía española no rebotó con tanta intensidad como se esperaba de las drásticas restricciones a la actividad que acompañaron a la tercera ola de la pandemia de Covid lo que amenaza ahora con dar al traste con las positivas perspectivas de crecimiento nacionales e internacionales para el conjunto del año.

Así se deriva del drástico recorte efectuado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre su estimación inicial de crecimiento de la economía entre marzo y junio. Si inicialmente había calculado un aumento de la actividad del 2,8% trimestral y del 19,8% interanual, el dato corregido es de un 1,1% en el trimestre (con una corrección de 1,7 puntos) y del 17,5% sobre el mismo periodo del año pasado (2,3 puntos menos).

La magnitud del recorte, que el INE explica fundamentalmente por datos de ventas, salarios y empleo de las grandes empresas que recopila la Agencia Tributaria, parece haber cogido de sorpresa a buena parte de los economistas solo dos días después de una mejora generalizada de previsiones macroeconómicas.

El martes, la OCDE elevaba en 0,9 puntos su estimación de crecimiento del PIB español para el conjunto de 2021, del 5,9% al 6,8%. A su vez, el Banco de España mejoraba en una décima su expectativa para el año, hasta el 6,3%. Una mejora que el supervisor achacaba básicamente al buen dato ofrecido por el INE hasta ahora.

“El punto de partida de esta revisión son los datos del INE: habíamos planteado un crecimiento del 2,2% para el segundo trimestre y finalmente fue del 2,8%. Una evolución muy positiva atribuida básicamente a la mejora del consumo. Esperábamos un 2,9% y el INE certificó un aumento superior, del 6,5%”, ilustró el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, que confía en que el PIB crezca un 2,7% intertrimestral el tercer trimestre.

En paralelo a la publicación de estas previsiones, y apenas 48 horas antes del jarro de agua fría arrojado este jueves por el INE sobre las proyecciones de crecimiento, el Gobierno se apresuró a aprobar el nuevo cuadro macroeconómico que sustentará su proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2022.

Las previsiones oficiales, presentadas por la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, mantiene las estimaciones ya vigentes de que el PIB crecerá un 6,5% este año y un 7% el próximo ejercicio. Calviño añadió además que el ritmo de actividad diario precrisis se alcanzará a finales de este mismo año y se superará a comienzos del próximo.

La revisión a la baja del crecimiento cosechado hasta la fecha por parte del INE sugiere, sin embargo, que muchos organismos acabarán revisando a la baja sus previsiones, si bien es de esperar que el Gobierno mantenga inalterado su flamante cuadro macroeconómico.

El detalle de la corrección

Aun así, en tasa interanual, el avance registrado por el INE en el segundo trimestre del año sigue siendo el mayor crecimiento del PIB registrado en un trimestre, si bien esto se debe porque la comparación se realiza frente a la etapa del confinamiento domiciliario entre marzo y junio de 2020.

“En el avance, la mayoría de los indicadores sobre la evolución económica del trimestre ofrecían resultados hasta el segundo mes [mayo]”, explica el INE, añadiendo que “en las revisiones que se observan en el segundo trimestre respecto al avance de resultados de julio, ha influido particularmente la actualización de la información sobre ventas de grandes empresas y pymes societarias”, que publica la Agencia Tributaria.

El dato arroja, en todo caso, numerosas señales de la desescalada que, gracias a la campaña de vacunación, permitió recuperar la actividad en buena parte de la economía: el consumo de los hogares repuntó un 4,7% trimestral (dos décimas menos que en la estimación de julio) y el número de horas trabajadas, un 4%. En términos interanuales, las horas trabajadas se disparan un 29,5%, y el consumo de los hogares, el 17%. La parte negativa viene del lado de la inversión, con una caída del 3,1% (frente al alza del primer trimestre), que llega al 4,7% en la inverión en bienes de equipo.

Así, la demanda nacional cerró el trimestre con una fuerte subida (2,1% trimestral) cuyo impacto en el PIB se vio mitigado porque las importaciones crecieron a un ritmo notablemente mayor que las exportaciones (un 4,2% frente a un 0,9%). El sector exterior ha restado un punto al crecimiento. En términos interanuales, el comercio exterior crece a un ritmo de casi el 29%, sin apenas impacto en el dato final de PIB.

Empleo

El avance de las horas trabajadas, un 29,5% sobre el año pasado, da una idea de la recuperación de la actividad: sobre el año pasado el comercio ha disparado el 57% las horas trabajadas, por un 55% las actividades artísticas. La construcción ha aumentado la intensidad del empleo en un 47% y la industria, en torno al 20%. Otras áreas de actividad en el sector servicios reflejan el impacto del teletrabajo en 2020: en actividades financieras y de información el aumento de las horas trabajadas es de apenas un 10% sobre el año pasado.

En términos de empleo a tiempo completo, los puestos de trabajo equivalentes aumentan un 18,9%, o 2,8 millones de empleos en un año. En términos trimestrales, no obstante, esta variable se estanca por el aumento de la jornada media a tiempo completo, que compensa el alza de las horas trabajadas.

Los ingresos de los asalariados, así, se recuperan en este segundo trimestre un 18,8% sobre el año pasado, después de cinco trimestres de descensos consecutivos. Las empresas aumentan márgenes en un 16,4%, y en definitiva la renta nacional bruta crece un 19%.

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