Garamendi promete seguir apostando por el diálogo social pese al revés del SMI

Calviño avala aprobar el día 28 un alza salarial desde el 1 de este mes

El Gobierno abrirá negociación sobre la capacitación digital en semanas

La CEOE pide “más concertación” en el diseño del ecosistema empresarial

La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

Gobierno y patronal quisieron pasar página este lunes del encontronazo que ha supuesto entre ambos el reciente acuerdo del Ejecutivo con los sindicatos, pese al rechazo frontal del empresariado, para elevar en 15 euros el salario mínimo interprofesional (SMI) con efectos retroactivos desde el 1 de septiembre, lo que ha roto una fructífera etapa de acuerdos tripartitos en el diálogo social. Con motivo de su participación en los Diálogos sobre el futuro de las empresas, organizados por La Moncloa en Sevilla como primera etapa de un ciclo de debates para configurar la España de 2050, el presidente de la CEOE, Antoni Garamendi, prometió seguir apostando por el diálogo social mientras que la vicepresidenta primera y titular de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, prometía iniciar un nuevo puente de diálogo para impulsar la capacitación digital en las empresas.

“Quiero poner en valor el diálogo social, que ha funcionado y sigue funcionando, incluso cuando decimos que no”, defendió Garamendi en alusión a su negativa a subir el SMI hasta 2022. “Lo digo para que quede claro que vamos a seguir trabajando en las mesas como el primer día”, agregó, garantizando que mantiene la mano tendida al acuerdo en el resto de frentes abiertos en la negociación con Gobierno y sindicatos. No son pocos ni irrelevantes, pues el diálogo social aborda estos días la prórroga de los ERTE, el diseño de la reforma laboral y la letra pequeña de la de las pensiones.

“Juntos”, reivindicó Garamendi, empresarios, Gobierno y sindicatos han reforzado el escudo social ante la pandemia y deben seguir colaborando para construir el ecosistema empresarial del futuro, sostuvo.

Calviño, por su parte, trató de suavizar el desencuentro salarial aseverando que le “hubiera gustado que esta decisión contara también con el apoyo de los empresarios”. “No ha podido ser”, zanjó, aclarando que pese a inclinarse por una subida desde octubre, en lugar de por el alza retroactiva para todo septiembre que impulsó la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, Yolanda Díaz, el aumento –que en principio se aprobará en el Consejo de Ministros del próximo martes 28– ha contado con su autorización.

Acto seguido, en todo caso, Calviño subrayó la importancia de los múltiples acuerdos tripartitos cerrados hasta la fecha y apostó por retomar esta senda abriendo una nueva negociación sobre el plan de formación para la capacitación digital que el Gobierno ultima impulsar en unas semanas con patronal y sindicatos. Esta, dijo, es una de las “palancas para aumentar la productividad de la economía”.

En este terreno Garamendi pidió al Gobierno “mas concertación” en el diseño de las políticas que marcarán el futuro económico, advirtió de que hay aún compañías en situación muy “precaria”, otras que “no tienen gente” suficiente, pese a la “paradoja” del elevado paro juvenil y abogó por una ley de unidad de mercado.

La pymes en el centro

Cuestionada sobre cómo conseguirá el Gobierno que los 140.000 millones en ayudas y créditos europeos que España recibirá hasta 2026 recaigan en las pymes españolas, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto quiso “tranquilizar” este lunes a este segmento empresarial prometiendo que “la pyme está en el centro del Plan de Recuperación, todo el plan está configurado de abajo a arriba para saber cuáles eran las necesidades de la estrategia empresarial y poder realmente identificar mejor los proyectos. Ahora hay que convertir esto en una realidad”. “No hay que esperar a ver qué pasa, sino que ya animamos a todos los empresarios a que sean parte” del plan, defendió en el foro de Sevilla.

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