Industria farmacéutica

Grifols engordará su deuda pero se abre a desinversiones y suspende el dividendo

La compra de Biotest disparará el apalancamiento a 5,4 veces el ebitda

Víctor Grífols (izquierda) y Raimon Grifols, consejeros delegados de Grifols.
Víctor Grífols (izquierda) y Raimon Grifols, consejeros delegados de Grifols.

La anunciada compra de Biotest por parte de Grifols tiene como resultado que se dispare la deuda de la multinacional catalana. Para financiar íntegramente la operación, Grifols ha acordado con Bank of America (BofA Securities) una financiación puente no garantizada por importe de 2.000 millones de euros, el valo conjunto de la operación al asumir también la deuda de la alemana.

Como consecuencia, el apalancamiento de 4,9 veces el ebitda se volverá a disparar, hasta los 5,4 veces tras la adquisición, que se prevé que se cierre en el primer semestre de 2022. Hasta junio, la deuda financiera neta de Grifols se situó en 6.475,5 millones.

La compañía tenía previamente un compromiso de reducción del apalancamiento, que estaba previsto que se situase en 4,3 veces el ebitda gracias a la inyección de capital aportada por el fondo soberano de Singapur GIC, que entró recientemente en el capital de una filial estadounidense de Grifols.

Como la deuda volverá a crecer, Alfredo Arroyo, director financiero de Grifols, avanzó a los analistas este viernes en una conferencia que tomarían cualquier medida encaminada a reducir el pasivo, incluyendo la "venta de activos no estratégicos".

Como primeras medidas, el laboratorio ha decidido suspender el reparto del dividendo hasta que la deuda no está por debajo de cuatro veces el ebitda, así como no afrontar nuevas compras.

Posible recorte del dividendo hasta 2024

Desde Bankinter ven la transacción de forma negativa, según un informe de análisis del viernes. “Nuestra valoración de la adquisición es negativa. La compra de Biotest es una nueva operación corporativa buscando aumentar la capacidad de recogida de plasma. El precio pagado es elevado”, aseguran desde el banco. “Las implicaciones para el dividendo son negativas, ya que estimamos que Grifols dejará de pagar dividendos en efectivo hasta 2024, aunque previsiblemente ofrecerá pagos en acciones”, calculan.

Desde Berenberg, sin embargo, se indica que el acuerdo tiene un significante sentido estratégico. En Exane BNP Paribas también valoran la estrategia y recuerdan que diversificará el origen de los ingresos.

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