Director de Asignación de Activos

Kevin Koh (Finizens): “No veo que hacer predicciones y descifrar el ruido del mercado aporte valor”

Sostiene con estudios y datos que los gestores activos no añaden rentabilidad a las inversiones y que la gestión pasiva lo hace mejor incluso a corto plazo y a menor coste 

Kevin Koh, Director de Asignación de Activos de Finizens
Kevin Koh, Director de Asignación de Activos de Finizens

Ni le preocupa la inflación ni ningún otro acontecimiento a corto plazo. El responsable de asignación de activos de Finizens, entidad especializada en inversión indexada, tiene claro que tomar decisiones discrecionales y estar haciendo cambios en las carteras, como hacen los gestores activos, lejos de sumar valor, resta cada vez más rentabilidad con el paso de los años.

¿Con qué criterios diseñan sus carteras de fondos indexados?

La opinión, la discrecionalidad, la eliminamos completamente del proceso de inversión y todo tiene que estar basado en datos, en análisis rigurosos que demuestren que la asignación de activos tiene sentido. Tenemos carteras con cinco perfiles de riesgo. En la parte de renta variable cubrimos Europa, Estados Unidos y Japón, y también mercados emergentes. Y en renta fija incluimos muchísima diversificación geográfica. Con ello tratamos de cubrir riesgos muy relevantes como son la inflación y la posible respuesta de los bancos centrales con un aumento de tipos.

¿Cómo se defienden frente al repunte de la inflación?

Tenemos suficientes activos para poder contrarrestarla. Por el lado de la renta fija, tenemos activos que tienden a comportarse mucho mejor que los bonos nominales, que son los bonos ligados a la inflación. En estos tanto el cupón como el principal están vinculados a métricas específicas. Después tenemos bienes reales como oro o propiedades, que son activos que tienden a comportarse muy bien en periodos inflacionistas. De hecho la Bolsa inglesa hizo un estudio sobre las REIT, las Socimi en España, que es el activo que nosotros tenemos en cartera, y en 22 de los 24 años analizados el aumento del precio del alquiler batía, holgadamente, los niveles de inflación anuales. Son ejemplos de cómo puedes incluir distintos activos que te aportan cosas diferentes.

¿Y cuál es su protección para la renta variable?

La inflación no tiene por qué ser negativa para la Bolsa, todo dependerá de la intensidad, la velocidad, etc. También ahí está la capacidad de las empresas para cobrarnos más. En cualquier caso nosotros no somos gestores activos y no necesitamos estar cambiando en base a si este año funciona o no. De hecho, es lo contrario, creemos que esos cambios son los que restan rentabilidad.

¿Cuánta rentabilidad creen que puede llegar a restar la gestión activa?

Cada vez hay mas estudios, con datos de Standard & Poor’s o de Morningstar, que constatan que en el muy corto plazo es cierto que puede haber un 50% de fondos que bate a su índice y un 50% que no. Depende del año y del mercado. Pero a medida que vamos añadiendo horizonte temporal, el dato es demoledor: a partir de cinco años, el 90% de los fondos europeos que invierten en renta variable global no baten al índice, y cuando lo aumentamos a 10 años ya es un 98%.

"A cinco años, el 90% de los fondos europeos de renta variable global no baten al índice. A 10 años, ya es un 98%”

Entonces, ¿cuál es su conclusión?

Está claro que a pesar de que un gestor activo nos diga que gracias a hacer cambios basados en sus análisis puede batir al índice, la realidad de los números dice lo contrario, no son capaces de añadir valor. Asimismo, no son capaces de añadir valor de manera consistente. El premio Nobel William Sharpe calculó que los gestores activos deberían acertar entre un 65-70% de las veces para batir a una asignación de activos constante en el tiempo. Estas dos razones me dicen que los gestores activos parten en una clara desventaja. No veo que estar enfocados en hacer predicciones y descifrar el ruido del mercado aporte valor. De hecho, la mayor parte de los gestores activos no son capaces de predecir lo que va a ocurrir realmente, igual que pasa con las predicciones económicas del FMI, del BCE o de nuestros gobiernos.

¿Y a corto plazo? ¿Qué tipo de gestión es más rentable?

Hay esa creencia de que a corto plazo no ganamos, pero no es verdad. De julio del 2018 a junio del 2021, en nuestras carteras conservadoras batimos a la media de mercado de los fondos en España en un 7%; en la de riesgo medio, un 9,9% y en la más agresiva aportamos un 2%. Y esto en un periodo de tres años muy cambiantes en el que, a priori, un gestor activo debería haber acomodado su gestión a los distintos escenarios. La realidad es que nuestra gestión pasiva es capaz de batir a la mayor parte de los fondos en España. Y los gestores activos, que nos cobran más dinero porque deberían aportar valor añadido al inversor en forma de rentabilidad, no lo hacen.

¿Cuál es el horizonte temporal ideal para invertir con ustedes?

Somos muy largoplacistas. Yo diría que tiene que ser a 10 años, pero eso no significa que nuestras estrategias no lo hagan bien a plazos menores. Pero cuando uno invierte debería hacerlo para un periodo temporal suficiente como para cubrir un ciclo económico entero. Y los últimos ciclos han tendido a extenderse.

¿Tuvieron salidas de dinero en las caídas de marzo de 2020?

Precisamente porque nuestros inversores entienden nuestro modelo de gestión tuvimos muy poca retirada de dinero. Saben que la inversión no es un juego de un año, o un mes. Unos van al casino a apostar por rojo o negro, y nuestra estrategia es la opuesta. Intentamos reducir el riesgo y aumentar la probabilidad de éxito. Y somos capaces de probar que nuestro modelo de gestión es superior al resto.

¿Cómo les ayuda la tecnología en la toma de decisiones?

Ya no vale solamente con tener la información, sino que hay que saber cómo interpretarla y diseccionarla, y ahí nos servimos de la tecnología, pero no hay ninguna máquina que nos diga lo que tenemos que hacer, como a veces se cree. Es todo lo contrario, nos servimos de la máquina para poder tener la mejor información y tomar decisiones. En cualquier caso, nunca fundamentaremos una decisión en función de nuestra opinión del corto plazo. Es cierto que hicimos un cambio de carteras a comienzos de este año, pero no por las expectativas de cara a los meses siguientes sino por la gran distorsión que existía en los mercados, que era imposible de ignorar, y es que nunca antes habíamos vivido con tipos de intereses a cero.

¿Cómo ven que las grandes entidades también ofrezcan gestión indexada?

A simple vista se podría pensar que la banca tradicional tiene propuestas parecidas a las de Finizens, pero nada más lejos de la realidad. Tienen instrumentos pasivos, pero suelen tomar muchas decisiones discrecionales, cosa que creemos que restan valor y, encima, suelen ser bastante más caros que nosotros. Además tienden a incluir activos suyos en cartera, mientras que nosotros siempre utilizaremos los mejores fondos que existan en el mercado, sean de la gestora que sea.

¿Por qué cree que en España la gestión pasiva sigue sin arrancar?

No creo que sea así, de hecho nosotros estamos creciendo. Lo que pasa es que aquí las grandes redes comerciales controlan una gran parte de la inversión y el gran patrimonio de los inversores y de las familias está en fondos bancarios. Eso no es así en otros mercados donde, quizás, haya una mayor sofisticación de productos y más cultura de independencia financiera. Gran parte de la misión que tenemos es la de transformar el sector financiero español y eso no va solamente de un producto, va mucho más allá, va de educación financiera.

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