Alibaba puede deshacerse de su descuento por ser china

No hay señales de desaceleración en su negocio, y el nuevo jefe ha adoptado un tono más conciliador con el Gobierno

Sede de Alibaba, en Hangzhou (China).
Sede de Alibaba, en Hangzhou (China). REUTERS

Alibaba está de rebajas... en sus propias acciones. Ha bajado un 40% desde un pico reciente, perdiendo unos 230.000 millones de euros en plenas medidas represivas de China. Tras estar al nivel de Amazon, ahora cotiza con un enorme descuento. El descenso comenzó cuando Ant suspendió su OPV de 29.000 millones en noviembre después de que los reguladores recomendaran controles más estrictos sobre las fintech. Alibaba posee un tercio de Ant y Jack Ma fundó ambas empresas. Una multa antimonopolio de 2.400 millones en abril pudo ser la señal de que lo peor había pasado, pero Ant también valdrá mucho menos ahora.

La atención de Pekín ha girado a la teleenseñanza o las VTC, pero el aumento de la supervisión ha asustado a los inversores en acciones chinas cotizadas en el extranjero, incluida Alibaba. Cayó desde un máximo histórico de 260 dólares en octubre hasta 160 la semana pasada. Ello borró la mayor parte de las ganancias del auge digital de la pandemia. Pero no hay señales de desa­celeración. El ebitda debería de crecer un 25%, hasta los 31.000 millones en el año fiscal hasta marzo de 2023, según los analistas de China Renaissance. También se prevé que el de Amazon crezca un 25%, según el consenso. Con el múltiplo de Amazon, unas 20 veces, el valor de Alibaba sería un quinto mayor.

La sombra de la regulación se cierne aún, por lo que es comprensible la inquietud persistente de los inversores. El viernes, el Gobierno convocó a 12 empresas, incluida Alibaba, y las instó a mejorar la gestión de los “datos críticos”. Al tiempo, los organismos de control de valores chinos intentan calmar los nervios del mercado diciendo a los bancos de inversión que no “sobreinterpreten” las actuaciones recientes.

Los negocios de Alibaba, incluidas sus operaciones de logística y nube, que crecen rápidamente, parecen resistentes. Y aunque la franqueza de Ma atrajo una atención no deseada, ha ido vendiendo gradualmente su participación en Alibaba mientras el jefe, Daniel Zhang, adopta un tono público más conciliador. Dentro de poco, las acciones ya no estarán disponibles con un descuento tan grande.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías