La CNMC condiciona la venta de la fibra óptica de Red Eléctrica

El organismo estudia si puede decidir en la venta parcial de Reintel

REE ha fichado a UBS y Barclays para la desinversión

Beatriz Corredor, presidenta de Red Eléctrica, y Cani Fernández, presidenta de la CNMC.
Beatriz Corredor, presidenta de Red Eléctrica, y Cani Fernández, presidenta de la CNMC.

La CNMC trata de resolver una importante serpiente de verano. El organismo dilucida si tiene poder de veto en el proceso que ha iniciado Red Eléctrica para desprenderse de hasta el 49% de su red de fibra óptica, agrupada en la filial Reintel, según fuentes financieras. El proceso, que valoraba la compañía en 1.200 millones de euros y había despertado el interés de un gran número de fondos de inversión, queda en suspenso hasta que la CNMC tome una decisión, según las mismas fuentes.

Red Eléctrica lo tiene todo preparado para lanzar una de las operaciones clave del año en España. Según explica en su plan estratégico, piensa hacer caja con un tipo de activo que es uno de los más apreciados por los inversores, su red de fibra óptica. Cuenta con 50.000 kilómetros desplegados sobre la red eléctrica y la red ferroviaria, que el mercado valora en unos 1.200 millones de euros.

La compañía –de la que el Estado es el primer accionista a través de la SEPI con un 20%– ya había contratado a UBS y Barclays como bancos encargados de pilotar el proceso. Y planeaba inicialmente lanzar la venta a partir del verano, dado que ha recibido muestras de interés de importantes inversores de todo el mundo, entre los que destacan grandes fondos de inversión como Macquarie o Brookfield. Pero todo queda ahora en suspenso.

La CNMC dilucida durante estos días si tiene algo que decir y si puede vetar la operación o imponer condiciones. La clave está en si considera que los cables de fibra óptica que discurren junto al tendido eléctrico, la llamada fibra oscura, son también activos regulados como servicio complementario a las redes de energía. En ese caso, la institución que pilota Cani Fernández estudiará el plan de Red Eléctrica para preservar la integridad del mercado eléctrico. Sopesa la posibilidad de establecer una serie de condiciones que le permitan seguir de cerca el futuro de Reintel con un fuerte socio financiero.

Por el momento, el organismo ha comenzado a tramitar el tema. Y ha dado traslado de él a la Sala de Supervisión Regulatoria, que pilota Ángel Torres, vicepresidente de la CNMC, que dilucidará el asunto en los próximos días, según fuentes financieras.

La transformación de Reintel en una filial de Red Eléctrica arrancó en 2008, cuando la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE), cuyas competencias han sido asumidas por la CNMC, dio su autorización a la metamorfosis. Pero esa luz verde no supone que el gestor del sistema eléctrico español pueda disponer a su antojo de ese negocio.

“La autorización no implica que la CNMC no deba analizar las operaciones intragrupo en relación a la comercialización de la fibra óptica oscura propiedad de Red Eléctrica, y cuya explotación comercial realiza Reintel, dentro del marco general que aplica a los flujos económicos dentro de las empresas del mismo grupo de la que realizan actividades reguladas”, señala en un documento el organismo que preside Cani Fernández.

“La obligación de información se extiende a las sociedades del grupo que lleven a cabo operaciones con la que realiza actividades en el sistema eléctrico”, añade. Las fuentes financieras consultadas señalan que la CNMC considera que una operación del calado de la planteada necesita su salvoconducto y que puede llegar a suponer la imposición de condiciones a la operación o, en el caso más extremo, su posible veto.

En el trasfondo está la tentación del Gobierno de jugar un papel más activo en el mercado en un momento especialmente delicado. El año pasado el Ejecutivo estableció un sistema de autorización del Consejo de Ministros para la toma de participaciones superiores al 10% en empresas consideradas estratégicas, como bien puede ser Reintel. Actualmente dilucida si autorizar o poner condiciones a la toma de hasta el 22,69% de Naturgy por el fondo australiano IFM. Y también vigila la venta del fabricante de motores de aviación ITP por parte de Rolls-Royce, donde ve con suspicacias las ofertas actualmente favoritas de Cinven y Bain, y pide un compromiso por la industria española y la participación de algún gran grupo patrio.

Entre el PSOE y el Gobierno

Duelo. El posible conflicto entre Red Eléctrica y la CNMC esconde algo más. Al frente de la empresa pública se encuentra Beatriz Corredor, una histórica dirigente socialista, que fue ministra de Vivienda en uno de los Gobiernos de Zapatero. Hasta su designación como presidenta no ejecutiva de Red Eléctrica fue diputada en el Congreso de los Diputados y miembro de la ejecutiva socialista. Por el lado del gran organismo encargado de la supervisión y la regulación en los ámbitos de la energía y las telecomunicaciones, entre otros, Cani Fernández llegó a la CNMC desde Moncloa, donde había trabajado durante apenas unos meses junto al ya exjefe de gabinete de Pedro Sánchez, fuera tras la remodelación del sábado, Iván Redondo. Este la había fichado del despacho de abogados Cuatrecasas. Y antes había pasado por el TJUE, dado que es experta en derecho comunitario. El posible conflicto por la venta de Reintel es también entre dos alas del PSOE, más partidarias o no de la intervención en el mercado. Las fuentes consultadas también apuntan a los nuevos aires que Fernández está imprimiendo en la institución.

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