Comida en túper a domicilio

Wetaca lanza un modelo de suscripción y prevé cerrar el año con 7.000 pedidos semanales

El sistema propone al cliente de forma automática un pedido semanal según sus gustos.

El precio medio final solo puede salir más barato que en el modelo transaccional actual, dice uno de los fundadores

Andrés Casal y Efrén  Álvarez, fundadores y CEO de Wetaca, en las cocinas de la compañía.
Andrés Casal y Efrén Álvarez, fundadores y CEO de Wetaca, en las cocinas de la compañía.

Wetaca, la startup española que lleva ofreciendo un servicio de comida en táperes a domicilio desde hace cinco años, ha añadido a su oferta un modelo de suscripción, con el fin de ofrecer una mayor comodidad a sus clientes, según explica Andrés Casal, uno de los CEO y fundadores de la compañía. “Con el modelo transaccional actual, ayudamos a nuestros clientes a comer bien y les quitamos la preo­cupación de cocinar, pero seguían teniendo que elegir qué comer cada semana y estar pendiente de hacer el pedido cada miércoles antes de las 12 de la noche, lo que para algunas personas puede generar un punto de incomodidad y de intranquilidad, porque el cliente siempre tenía que estar pendiente de hacer este proceso semana tras semana”.

Ahora, gracias al modelo de suscripción “inteligente”, el cliente define sus preferencias y tolerancias con un ejemplo y el sistema le propone de forma automática su pedido semanal, que puede modificar, si así lo desea. “Según los estudios que hicimos, nuestros clientes activos hacen el 35% de sus comidas calientes al mes con Wetaca, y muchos nos decían que preferirían no tener que hacer el pedido cada semana sino suscribirse y que la comida les llegue de manera automática, sin tener que hacer nada. Es decir, querían delegar su alimentación en nosotros”, continúa Casal.

Antes de su lanzamiento, la compañía ha probado el servicio con más de 2.200 clientes y el 80% repetía la fórmula, según el directivo. La recomendación de platos semanales se basa en un perfil de gustos y un menú de referencia personalizado.

Casal y su socio, Efrén Álvarez, un exconcursante de MasterChef, cree que la suscripción será el modelo del futuro para aquellas personas ocupadas que quieren comer bien sin tener que renunciar a tener tiempo para sí mismos.

“El sistema te pide que elijas lo que te gusta, lo que no, si hay algo que no puedes comer... En el primer pedido, el cliente selecciona su menú referencia, en el que marcará cuántos platos y de qué tipo quiere recibir su pedido cada semana, así como el día de entrega. Y ese menú marcará también su presupuesto máximo semanal. El sistema cada semana generará una recomendación de su menú personalizado y se lo enviará por email por si quiere hacer algún cambio. Si está de acuerdo, lo recibirá en su casa el día elegido”, detalla Casal.

El modelo de suscripción no tiene ningún coste para el cliente. “Al revés, en todo caso el pedido semanal puede salir más barato, pues mientras ahora nuestros platos van desde 4,50 a 6,95 euros e incluso alguno algo más, en la suscripción todos los platos cuestan 5,95 euros, y hemos comprobado que el precio medio final es ligeramente más bajo que con el modelo transaccional”, continúa el directivo, que aclara que cuando el usuario configura su suscripción ellos hacen un match del precio del modelo de suscripción y el del transaccional y si el primero es mayor que el segundo te cobran este último. “La suscripción solo puede salir más barata”, remarca.

El pedido medio semanal en Wetaca sigue subiendo. Si en el confinamiento pasó de 36 a 40 euros y ahora es de 43 euros, con una media de siete platos por pedido y un coste medio por plato de 6,2 euros, dice Casal, que apunta que tienen una carta de más de 40 platos diferentes cada semana.

Los responsables de la startup confían en que el nuevo modelo de suscripción impulse su crecimiento. La compañía, que elevó los pedidos un 50% en el periodo de alarma por la pandemia, pasando de 2.700 pedidos semanales a 4.200 el pasado septiembre, ahora suma unos 5.600 pedidos de media y el objetivo es cerrar el año con unos 7.000. La compañía, que reforzó sus instalaciones durante el pasado verano para atender el incremento de demanda, no planea ampliarlas, pues con las actuales tienen capacidad para servir 10.000 pedidos semanales.

De 7,4 millones a casi 12 de facturación

Casal explica que en 2020 Wetaca entró en beneficios tras facturar 7,4 millones, casi el doble que en 2019, cuando ingresaron 3,6 millones. En 2021 esperan alcanzar los casi 12 millones. “No buscamos maximizar el beneficio sino nuestro crecimiento, así que seguiremos invirtiendo en ello”, apunta. La startup, que da servicio con Seur Frío en toda la Península, espera llegar con su logística propia a nuevas ciudades (ya la tiene en 13) “porque nos permite bajar el precio de envío de 9,95 a 3 euros por entrega, y eso nos ayudará a seguir creciendo en clientes”, añade Casal.

Wetaca, que ya suma 65 empleados, no planea llevar a cabo ninguna ronda de financiación, tras cerrar tres por un importe total de más de dos millones. La firma, controlada en un 70% por sus fundadores, cuenta entre sus inversores con Cabiedes & Partners, BeWater Funds y Turtle Capital.

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