Tribuna

La rebelión de los accionistas

En sostenibilidad no basta hoy con promesas de las empresas, se piden resultados

En sustentabilidad no basta hoy con promesas de las empresas. Hay una presión en ascenso por resultados. Hubo rebeliones de accionistas en Exxon y Chevron, dos de las mayores petroleras del mundo. Exxon siempre impuso los integrantes de su consejo. Esta vez no pudo hacerlo. Fue derrotada por inversores activistas con solo el 1% de las acciones que lograron hacer elegir de dos a tres directivos nominados por ellos, con el mandato de impulsar la compañía hacia energías limpias, en lugar del petróleo y el gas. Tuvieron, entre otros, el apoyo de BlackRock, el fondo líder mundial. Laurence Fink, su presidente, señaló que “la pandemia nos ha llevado a confrontar aún con más fuerza la amenaza global del cambio climático”. También los siguieron los fondos de pensiones de Nueva York y California. En la segunda empresa petrolera de EE UU, Chevron, los activistas hicieron aprobar una reducción sustancial de las emisiones sucias de petróleo para automóviles.

También fue afectado otro gigante petrolero, Shell. En una decisión inédita, un tribunal holandés le ordenó reducir sus emisiones de gases invernadero en un 45% para 2030 en relación a 2019. La corte consideró que si bien la empresa había anunciado cambios, “eran ininteligibles e indefinidos… el cambio climático severo vulnera los derechos humanos, incluso el derecho a la vida… Shell debe respetarlo”. Otro fallo semejante fue el de la Corte Suprema de Justicia de Canadá. El presidente, Justin Trudeau, sancionó un impuesto al carbón resistido por diversos intereses. La Corte lo respaldó: “El cambio climático es real. Está causado por los gases invernadero resultado de actividades humanas. Amenaza al futuro de la humanidad”.

Al mismo tiempo, hay importantes iniciativas empresariales pro energías limpias en los líderes automovilísticos. Se están cambiando al coche eléctrico. Se prevé que para 2027 será más barato que el que quema combustible fósil y para 2035 tendrá el 100% del mercado.

Las rebeliones de los activistas de las grandes petroleras y fallos como los citados son referencias de lo que viene. Sumados a las crecientes inversiones en energías limpias, como el coche eléctrico, la eólica, la solar y otras, indican que como plantea la prestigiosa ONG Ceres, “hay un cambio mayor en la cultura corporativa respecto a la urgencia del cambio climático”.

Asesor de diversos organismos internacionales. Doctor honoris causa de múltiples universidades, entre ellas, Alcalá de Henares y Rey Juan Carlos