Las salas de cine han vuelto, pero se enfrentan a rivales más fuertes

El público vuelve a las salas, pero los estudios apuestan por sus propios 'streamings'

Palomitas en un cine de AMC, en Burbank (California, EE UU).
Palomitas en un cine de AMC, en Burbank (California, EE UU). reuters

La gran pantalla está de vuelta. La última entrega de Fast & Furious, la franquicia de Universal Pictures, tuvo un fuerte debut que llevó a la cadena de cines AMC a darse golpes de pecho. Aunque está al albur de los estudios y su amor por el streaming, la valoración en Bolsa sugiere que está mejor que nunca.

La película de Vin Diesel F9 irrumpió en los cines de EE UU este fin de semana generando 70 millones de dólares. Es el mejor comienzo desde Star Wars: El ascenso de Skywalker en 2019, y AMC no perdió el tiempo para promocionar el éxito.

Si se profundiza un poco más en el guion, hay señales preocupantes. Para empezar, el filme de Star Wars recaudó más del doble que F9 en su estreno, alcanzando los 177 millones en ventas nacionales, según Box Office Mojo. Más problemático es que las empresas que están detrás de los grandes estudios están usando las películas como gancho para captar suscriptores para sus streamings. Viuda negra, de Disney, llegará a los cines el día 9, pero los consumidores pueden alquilarla por 30 dólares en Disney+ el mismo día. WarnerMedia está haciendo que su lista de filmes de este año esté disponible simultáneamente en HBO Max y en las salas. Incluso Steven Spielberg –que en su día defendió que las películas que se estrenaban en los streamings no merecían la consideración de los Óscar– acaba de firmar un acuerdo con Netflix.

Mientras, el valor empresarial de AMC está en 9 veces las ventas futuras, el nivel más alto desde que salió a Bolsa en 2013. Sus acciones suben gracias al equivalente del mercado a la testosterona de Vin Diesel: el mismo frenesí que impulsa a GameStop (los antibajistas). Aun así, su valoración es superior a la de Disney y Netflix, y está muy por encima de las 6 veces que Amazon pagará por MGM, el estudio de cine que acordó comprar por 8.500 millones en mayo pasado.
Ello indica que los inversores piensan que la subida pospandemia superará el retorno pasado y a los nuevos rivales. Podrían descubrir que AMC Entertainment no es tan rápida, y ponerse furiosos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías