Alternativas ante el desafío de la rentabilidad real en renta fija

Hay que tener en cuenta la inflación

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01/01/2020 a 20/05/2021 Bloomberg

Venimos de un ciclo de alta volatilidad que se acrecentó con la pandemia, pero entramos en un nuevo ciclo, el ciclo de la moderación. Efectivamente, nuestros indicadores sugieren que seguiremos con tipos muy bajos los próximos años, con un crecimiento económico global entorno al 3 %, inflación del 2,5 %, altos niveles de deuda y beneficios empresariales más ajustados.

Las condiciones económicas en EE. UU. son sólidas, pero la producción industrial está 3 % por debajo de lo normal. Además, en China la producción industrial y actividad de la construcción han estado recientemente por debajo de niveles normales. A ello se añade que los principales indicadores apuntan a fuerte disminución de la actividad económica en Japón a medida que sus autoridades luchan por acelerar las vacunaciones mientras intentan contener una cuarta ola. Por su parte Europa se encuentra en las primeras etapas de la recuperación post pandemia, si bien el crecimiento debe repuntar rápidamente durante el verano.

Para un inversor en renta fija, estamos en un entorno desafiante y hay que mirar alternativas de forma activa.

Hay que tener en cuenta la inflación

En concreto, el inversor de renta fija debe tener en cuenta la inflación. Desde la gran crisis financiera de 2008 la inflación ha sido moderada y hemos llegado a hablar años de deflación. Pero actualmente hay desequilibrios potencialmente inflacionarios, de momento transitorios, entre oferta y demanda, sobre todo en la producción, motivados por la recuperación post Covid. De manera que el índice de precios de EE. UU. ya alcanzó en abril 3 % interanual, el mayor desde 1995 y en mayo ha llegado al 5 %. Además, en mercados emergentes el IPC en promedio ha pasado de ser menor de 2 % a finales de 2020 a más de 3 %, incluso por encima de los objetivos de los bancos centrales en varios países.

La inflación puede seguir por encima del 2 %, de manera coyuntural, no estructural. Aunque de momento hay pocos indicativos de aumento de salarios en EE. UU. los consumidores tienen muchos ingresos disponibles, pues han acumulado dos billones de dólares en ahorro. Hay que vigilar muy de cerca los salarios, pues podrían dar lugar a desequilibrios. Incluso China, que ha sido exportadora de deflación, está exportando inflación no solo por el súper ciclo de materias primas, sino precisamente por la subida de salarios, siendo sus productos más caros. Más aún, en mercados emergentes el IPC en promedio ha pasado de menos de 2 % a finales de 2020 a más de 3 %, por encima de los objetivos de los bancos centrales en varios países.

Así que, con la inflación en torno al 2,5 % los próximos tres años el desafío es conseguir rentabilidades reales positivas mediante una cartera de renta fija equilibrada en nivel de riesgo.

Menor liquidez

A esto se añade que entramos en verano con menor liquidez, creciendo a ritmo mucho más lento que hace unos meses. Aunque tanto el BCE como la Reserva Federal se vayan a tomar su tiempo para ajustar la política monetaria, esta va a cambiar y hay que tenerlo en cuenta al planificar inversiones en renta fija los próximos dos a tres años. De hecho, la Reserva Federal se enfrentará a elegir entre retirar el apoyo modestamente o más adelante de manera más agresiva. Puede ser más agresiva en 2022 con la retirada de los programas de compras de activos y quizá en 2023 con subidas de tipos de interés.

Por su parte el Banco Popular de China, habiendo avisado de posibles burbujas en los activos, está retirando liquidez. Además, se han dado las primeras alzas tipos de interés en años Brasil y Rusia y puede haber más a medida que la inflación aumenta. Incluso en Turquía el jefe del banco central ha sido destituido por endurecimiento "excesivo" y es probable un recorte de tipos este segundo semestre.

El inversor español tiene que más imaginativo

Ahora bien, se mantiene la represión financiera y la rentabilidad a vencimiento de la deuda de gobiernos sigue siendo muy baja. La del bono alemán está en negativo e implica perder más del 2 % en capacidad adquisitiva. Por su parte la rentabilidad da vencimiento del bono a diez años de EE. UU. está algo por debajo del 1,5 %, con la inflación por encima.

De manera que el inversor español tiene que ser más imaginativo y mirar fuera de Europa y EE. UU., en inversiones a las que está poco acostumbrado. Hay oportunidades, no para todo tipo de inversores y hay que hablar con el asesor financiero.

Por su parte la deuda empresarial debe ser parte de cualquier cartera diversificada, pues puede aportar oportunidades atractivas a lo largo del ciclo, si se es suficientemente ágil para adquirir activos de buena calidad, baja sensibilidad a variaciones de tipos de interés, vencimiento a corto plazo y a tipo de interés variable. Pero en cuanto crédito grado de inversión de países desarrollados europeos la rentabilidad a vencimiento es de 0,5 % y también implica rentabilidad real negativa. Por su parte la deuda estadounidense de alta rentabilidad es vulnerable a unas condiciones monetarias más restrictivas, pues sus diferenciales respecto a deuda del Estado están cerca de mínimos y el apalancamiento en sectores no financieros en récord. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el crédito de mercados emergentes muestra rentabilidades de casi 5 %.

Además, la rentabilidad de los bonos de Gobierno de países emergentes está en torno a 6 % y ofrece rentabilidades reales positivas. En moneda local la rentabilidad llega al 7 %. Pero hay que tener precaución, pues la desaceleración en el crecimiento chino puede limitar el alza de estas monedas, una fuente clave de su rentabilidad total.

Bonos del Gobierno chino en renminbi

En concreto, son interesantes los bonos del Gobierno chino en renminbi, con calificación A+ en vencimientos en cinco años. Las autoridades chinas están logrando una normalización sostenida, lo que debe limitar las presiones inflacionistas y el renminbi puede estar infravalorado 20 % frente al dólar. Además, la desaceleración del crecimiento en China, en parte reflejo de la caída del impulso crediticio, debe apoyar su deuda en moneda local, que ofrece diversificación, con correlación muy baja 0,2 %, con deuda y acciones de EE. UU. y Europa, habiendo mostrado notable resiliencia. Su rentabilidad nominal es aproximadamente 3,6 %, para una volatilidad anual los últimos años de solo 2 a 4%, difícil de encontrar en renta fija.

Rentabilidad absoluta

También hay que hablar de alternativas de rentabilidad absoluta a fin obtener de obtener rentabilidad de la habilidad del gestor, no del mercado. Puede ser el caso de determinados fondos multi activos de carácter conservador en los que el gestor, que conoce la situación macroeconómica, facilita replicar el perfil riesgo/rentabilidad de renta fija tradicional, con un control muy estricto del riesgo.

 

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