La hora de la verdad para las cotizadas de la actividad turística

Aerolíneas, centrales de reservas, hoteleras, aeropuertos, empresas de alquiler de coches etc. atenderán una explosión de demanda cuyo alcance no se conoce aún

La economía ha empezado a quitarse la mascarilla, como la gente lo hará en las próximas semanas en varios países europeos, y empieza a coger velocidad de crucero. En los primeros meses sin restricciones, aunque con las cautelas que impone el hecho de que el proceso de inmunización por la vacunación no está ni mucho menos concluido, habrá un rebote súbito de la actividad económica, que incluso forzará a muchos países a revisar al alza sus estimaciones de crecimiento, como en el caso que ya se barrunta en España. Y ese fin de las restricciones será el pistoletazo de salida a la movilidad y a la recuperación del turismo, que lleva quince meses paralizado como ninguna otra actividad, con cierres de fronteras incluidas en los momentos más verticales de la curva de la pandemia. Y precisamente las empresas dedicadas al negocio turístico registrarán un tirón importante de la demanda de sus servicios que empezarán a consolidar una tendencia alcista en sus cotizaciones, tras haber estado muy castigadas el último año.

Aerolíneas, centrales de reservas, hoteleras, aeropuertos, empresas de alquiler de coches, navieras de ocio, etc. atenderán una explosión de demanda cuyo alcance no se conoce aún. Pero los expertos estiman que mientras el turismo nacional tendrá un comportamiento similar al que registró ya en 2019, el externo tendrá un desempeño de un 50% de una temporada alta habitual previa a la pandemia. Si los movimientos dentro de cada país pueden considerarse ya normalizados, sigue vigente la restricción a los viajes externos, especialmente de los viajeros procedentes de Reino Unido, y con limitaciones de los alemanes, las dos comunidades que mayor aportación hacen al turismo en España.

En todo caso, y dado que las valoraciones de las empresas cotizadas anticipan el comportamiento de la actividad, ya están reflejando la plena recuperación del negocio para los próximos meses. El primer salto se produjo con la aparición de las vacunas en noviembre pasado, y aunque han estado presas de elevados niveles de volatilidad, la tendencia ha seguido siendo alcista. Como siempre en toda crisis intensa, en cada nicho de negocio habrá ganadores y perdedores, incluso mediando un proceso imprescindible de concentración de empresas. Y aquellas que han tenido más musculatura financiera para soportar las arremetidas de la parálisis, que generalmente son las que ya lideraban sus negocios antes de la crisis, están ahora en mejor situación para aprovechar la vuelta a la normalidad, ya sea entre las aerolíneas, las hoteleras o los gestores aeroportuarios. El riesgo no ha desaparecido de forma completa, pero está ya muy limitado, y estas empresas pueden ser una oportunidad razonable de inversión.