Inversión

Las claves de la campaña del verano: Recuperación en vilo a la espera del turista extranjero

El sector suma un fuerte rally en Bolsa y necesita del fin de las restricciones para continuar sus alzas y recuperar beneficios

Las claves de la campaña del verano: Recuperación en vilo a la espera
del turista extranjero
GettyImages

La intensidad de la recuperación de la economía de España en el resto del año, y también la de sus vecinos del sur de Europa, se va a medir en las próximas semanas en la cantidad de sombrillas en las playas. Llega el momento de la verdad para el sector turístico, sin duda uno de los castigados más duramente por la pandemia y que ahora aguarda con nerviosismo la eliminación de las restricciones vigentes que permitan la llegada del esperado turista extranjero.

El turismo doméstico ya ha despertado del largo letargo impuesto por el confinamiento pero el verdadero motor de los beneficios de aerolíneas y empresas hoteleras y de restauración –y de todas las ganancias que generan en el conjunto de la economía– es el turismo internacional, aún muy lejos de haber recuperado la normalidad.

La actividad turística apenas representó el año pasado el 5,5% del PIB español, frente al 12,4% de 2019. Tal fue el derrumbe del sector a causa de la pandemia. Para este año las previsiones son sin duda más halagüeñas, efecto inevitable de la vuelta a la actividad. La aceleración de la vacunación contra el coronavirus de la población es el gran factor que invita al optimismo de cara al inicio de la campaña veraniega, aunque vaya a ser aún mucho más débil que la de 2019 y persistan fuertes incertidumbres.

El hallazgo de la vacuna en noviembre fue el detonante para el rally bursátil del sector turístico. Pero a falta de la reanudación del turismo internacional, numerosos valores ya acusan la falta de catalizadores para continuar su ascenso. Para muchos inversores llegó incluso el momento de recoger beneficios, en un sector al que se aprecia en el mercado como uno de los más rezagados en el proceso de recuperación económica y que no tiene ni mucho menos el favor de otros sectores con fuerte componente cíclico como las materias primas o la automoción. Las fuertes oscilaciones en Bolsa son además una constante en las cotizaciones de los valores turísticos, sujetos a las noticias que van llegando sobre la ansiada recuperación del turismo global.

La UE abrió la puerta esta misma semana a la llegada de turistas desde Estados Unidos aunque no así desde Reino Unido. La variante india del coronavirus en este país ha motivado restricciones a la llegada a numerosos países de turistas británicos. Y a su vez, este país ha establecido nuevas restricciones a los viajes de sus ciudadanos al exterior que tienen un poderoso impacto en la industria hotelera española.

La actividad turística aún quedará un 40% por debajo de la del verano de 2019. La llegada del turista británico es clave para cumplir con las expectativas

Reino Unido ha decidido extender al 19 de julio todas las restricciones ligadas al coronavirus, si bien este mismo viernes el primer ministro Boris Johnson se mostraba confiado en poder levantarlas en esa fecha. Por el momento, Reino Unido mantiene además a España, junto con Portugal, Italia y Grecia, fuera de la lista de países libres de coronavirus para viajar.

En Bolsa, las decisiones del ejecutivo británico han tenido una costosa factura en las cotizaciones de los valores turísticos españoles. No en vano, la gran mayoría de turistas extranjeros que solían llegar a España antes de la pandemia eran británicos, el 26,6% del total, seguidos del 16,6% de alemanes. El peso del turismo británico en España es comparable al del alemán en Italia, donde representa el 26,2% del turismo extranjero, según datos recopilados por Goldman Sachs. “Los países del sur de Europa con un mayor peso del turismo sobre el PIB son también los más dependientes del turismo internacional”, explica el banco estadounidense.

Para Goldman Sachs, en un escenario base de relativa recuperación del turismo internacional, este sector debería contribuir con un punto al crecimiento económico del tercer trimestre en los países del sur de Europa, incluida España.

Alberto Fernández, gestor de renta variable de Mutuactivos, afirma ser “relativamente optimista con la campaña turística del verano, más en la parte doméstica que en la internacional, en la que todavía existen restricciones”. El experto explica que la recuperación de la actividad turística se ha notado con mucha más claridad en las compañías con un foco más doméstico, como es el caso de las aerolíneas de bajo coste Wizair o Ryanair. Y añade que el potencial bursátil del sector turístico está ahora en las empresas con un perfil más internacional, aquellas precisamente que están a la espera de elevar su actividad. “Las hoteleras y aerolíneas más expuestas al turismo internacional tienen una valoración más atractiva. La recuperación de ese turismo internacional va más lenta y el mercado aún no ha cotizado su recuperación”, asegura.

Las compañías más domésticas son las que se están recuperando mejor

En países como España, ya han desaparecido las restricciones a la llegada de turistas extranjeros, aunque con ciertas medidas de control. El pasado 7 de junio quedaron reabiertas las fronteras españolas a todos los turistas vacunados, a los viajeros extracomunitarios procedentes de destinos seguros y al regreso de los cruceros tras 15 meses sin actividad.

El denominado certificado vacunal que se pondrá en marcha el 1 de julio será además un importante revulsivo para el turismo global. Es el mecanismo que han logrado consensuar los países de la UE para acreditar que el turista que llega está sano, ya sea porque ha pasado el coronavirus, está vacunado o cuenta con una PCR negativa. En la confianza en el éxito de este certificado, el Gobierno español espera que en verano se recuperará entre el 40% y el 50% de los 38 millones de visitantes extranjeros que recibió España en la temporada alta de 2019.

“La actividad turística de este verano aún quedará a bastante distancia de la de 2019. Será entre un 30% y un 40% inferior en cuanto a beneficios, ocupación hotelera y tráfico aéreo”, añaden desde Mutuactivos. Desde Gesconsult, su director de inversiones Gonzalo Sánchez, insiste en que “la recuperación del turismo británico será clave para la campaña veraniega” y mantiene su apuesta de inversión en IAG, de la que destaca una posición mucho más sólida que la de otras aerolíneas internacionales.

IAG también está en la cartera de Mutuactivos, que aprecia la calidad de su balance y el potencial que supone la reactivación del turismo internacional. En Trea Asset Management confían en que la campaña de verano sea positiva para el sector, aunque ya han dado por amortizada su inversión en IAG, de la que salieron hace un par de meses. “La vacuna ya está teniendo un efecto psicológico en la gente y en el turismo. Y ese efecto psicológico se está empezando a notar en las economías desarrolladas”, explica Xavier Brun.

Más allá de cómo capitalicen las compañías turísticas esta campaña de verano y el paulatino regreso a la normalidad, la inversión a largo plazo en aerolíneas y hoteleras también supondrá calibrar cuáles van a ser las cicatrices que la pandemia deje en su actividad.

El ocio volverá tras el coronavirus pero quedan dudas de cómo será por ejemplo a futuro el turismo relacionado con los negocios, tras meses de teletrabajo, o cómo será la adaptación de las aerolíneas a un mundo que apuesta de forma decidida por las energías no contaminantes. Por lo pronto, la crisis ha dejado tocadas a empresas que ya sufrían tiempo atrás y a aerolíneas como Lufthansa o Air France, que han requerido la inyección de ayudas públicas.

En Trea, la alternativa en cartera a IAG, una vez recogidos los beneficios del rally, no está en otra aerolínea sino en fabricantes de aviones o sus componentes, como Airbus o el fabricante alemán de motores MTU Aero. “La flota de aviones ha envejecido en el último año, con muchos de ellos sin volar. Las aerolíneas con más beneficios serán las que tengan aviones más nuevos y eficientes”, añade. Según Oliver Wyman, la flota de aviones habrá aumentado en diez años desde los más de 23.000 actuales a los 36.500. Un incremento que beneficiará a los fabricantes y que augura turismo y movilidad internacional para largo.

Normas
Entra en El País para participar