Monedas virtuales

Detienen en Málaga a Biosca, un supuesto experto en criptomonedas

Acusado de estafar a cientos de personas, declara mañana ante el juez

Vista de un bitcoin, la moneda virtual de mayor valor del mercado. EFESascha SteinbachArchivo
Vista de un bitcoin, la moneda virtual de mayor valor del mercado. EFE/Sascha Steinbach/Archivo EFE

El Juzgado de Instrucción número 1 de Torrox, en Málaga, notificó ayer a las 14:09 horas la detención del bróker Javier Biosca, imputado por una macroestafa con criptomonedas que alcanzaría los 280 millones de euros y más de 600 víctimas. Biosca, que llevaba un tiempo en busca y captura, como ya adelantó Cinco Días, ha decidido entregarse una vez la Audiencia Nacional había librado contra él una orden internacional para dar con su paradero. Sigue privado de libertad en espera de pasar hoy a disposición del titular del Juzgado Central de Instrucción número 1.

La Audiencia Nacional admitido a trámite la primera macroquerella por presunta estafa con criptomonedas contra Javier Biosca (en paradero desconocido), su mujer, Paloma Gallardo, y su hijo mayor Javier Biosca Gallardo, el pasado mes de mayo. Era la primera demanda colectiva presentada ante la Audiencia Nacional por un delito en monedas virtuales, aunque ya hay otras tres en marcha. La querella está firmada por la abogada Emilia Zaballos, presidenta, a su vez de la Asociación de Afectados por Inversiones por Criptomonedas.

Los denunciados aseguraban operar como un bróker, bajo el nombre de Algorithmics Group, sociedad que no está registrada en la CNMV. El juez Santiago Pedraz Gómez considera, en su auto, que esta estafa podría acumular otros ocho delitos más como la existencia de una presunta estructura criminal “que podría tener efectos en la calificación jurídica de los hechos”, según rezaba entonces el auto.

Según ha explicado Zaballos, inicialmente Javier Biosca cumplía con lo pactado con sus clientes y pagaba los intereses de la inversión en criptomonedas puntualmente, pero en otoño su operativa se descontroló por el alto número de clientes que tenía, y empezó a retrasar los pagos e incluso falsificar documentos bancarios. Llegó a abonar intereses del 15%. Ahora Biosca tendrá la posibilidad de explicar qué pasó con la operativa que le llevó a suspender los pagos y a darse a la fuga. Su hijo y su esposa ya han comparecido en el juzgado y manifestando el domicilio en el que estarán disponibles.

Normas
Entra en El País para participar