La familia Porsche acelera para desenredar la estructura de VW

Una disgregación completa de la marca de lujo podría sacar de su capital al estado de Baja Sajonia

Coches Porsche.
Coches Porsche. reuters

La estructura de Volkswagen cuenta como partes clave con la familia Porsche-Piech, los jefes, y las partes interesadas públicas, como el estado de Baja Sajonia: mejorar la suerte de uno puede perjudicar a los demás. Una salida a Bolsa de Porsche podría ayudar.

Los jefes de VW llevan tiempo valorando algún tipo de desvinculación consciente con Porsche, adquirida hace una década tras entrar el holding familiar en dificultades. Dado que la marca podría valer 150.000 millones, si se valora en línea con las 33 veces el ebit de Ferrari, una disgregación o cotización podría desbloquear valor. Pero también plantea cuestiones espinosas sobre el impacto que tendría en los Porsche-Piech, que poseen el 31% de VW y el 53% de los derechos de voto, y en Baja Sajonia, que tiene un 12% del capital. La familia está dispuesta ahora, según Reuters, a adquirir una participación directa en una Porsche escindida.

Hay varias opciones. El jefe de VW, Herbert Diess, podría empezar por sacar al parqué una pequeña participación en Porsche, por ejemplo, el 25%. Ello captaría recursos para la transición eléctrica del grupo, pero es secundario, pues prevé tener 31.000 millones de efectivo neto a finales de año. El verdadero beneficio para los accionistas de VW vendría de una disgregación completa, en la que cada uno de los inversores de la matriz recibiera una nueva acción de Porsche.

Ello también podría atraer más a los Porsche-Piech. Con un precio de mercado para las acciones de la marca de lujo, podrían intercambiar parte de su 31% de VW por una parte o la totalidad de la participación de Baja Sajonia en Pors­che. Sin desembolso alguno, la familia acabaría teniendo una parte mayor de Porsche, y se reduciría su trato con los accionistas públicos, como ocurría antes de la fusión con VW.

El inconveniente es que dejaría a Diess más en deuda con los inversores públicos. Pero los sindicatos ya llevan la voz cantante en la estrategia de VW, porque junto con Baja Sajonia suman 12 de los 20 puestos del consejo de supervisión. Hay que llegar a un acuerdo, pero no hay que apostar por la capacidad de todas las partes para conseguirlo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías